Enrique Quiroz Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
CON LA FUERZA DE TU ALMA
Al sentirme sin genio ni grandeza,
como cuerda sin uso, destemplado,
como un árbol sin fruto, avergonzado,
recliné en tu regazo mi cabeza.
Era tal al mirarme tu tristeza,
que empapaste mi sien de derrotado
y la fuerza de tu alma en mi costado
penetró como lanza de entereza.
Levanté poco a poco la mirada
y noté que en tu rostro una sonrisa,
como un ave del cielo apareció.
Renovado cual sol de la alborada,
pude ver que en las liras de tu risa
mi pasión por la vida renació.
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
10 de febrero del 2008
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ
Agradeceré la evaluación de los moderadores.
Al sentirme sin genio ni grandeza,
como cuerda sin uso, destemplado,
como un árbol sin fruto, avergonzado,
recliné en tu regazo mi cabeza.
Era tal al mirarme tu tristeza,
que empapaste mi sien de derrotado
y la fuerza de tu alma en mi costado
penetró como lanza de entereza.
Levanté poco a poco la mirada
y noté que en tu rostro una sonrisa,
como un ave del cielo apareció.
Renovado cual sol de la alborada,
pude ver que en las liras de tu risa
mi pasión por la vida renació.
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
10 de febrero del 2008
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ
Agradeceré la evaluación de los moderadores.
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