Avelino
Poeta veterano/a en el portal
Es cierto que los isleños
bailan y rien
porque no han visto sino el mar
el vaivén de las olas en la playa
y la cadencia sensual de las palmeras.
Los hombres de la montaña
han heredado la gravedad
y la grandeza de su extraordinaria orografía.
Po su parte, la gente de la selva
experimenta costumbres lujuriosas
son alegres e ingenuos
como su fresca naturaleza.
Y los habitantes de la llanura
se han quedado con el canto
con la simpleza de un horizonte largo
y un entender la vida como los pájaros.
Nosotros, en cambio
los que hemos crecido
dentro de un porongo
o incómodamente agarrados
a la cola de un cometa.
Tenemos nuestra propia idiosincracia
profundos rasgos
que muy claramente nos definen.
Pero somos iguales
y tan importantes como todos
aunque quieran vestirnos de distintos
aunque nos alimentemos con metáforas
y en lugar de champán tomemos mate.
Lo nuestro en nada mas -un modo-
de mirar el mundo y entenderlo
creer en la naricita rosada de los niños,
en el amor y el sexo
que han hecho posibles
esa y tantas otras maravillas.
Y vivimos así,
tratando que mejore en derredor
hasta donde nos den
los brazos, los esfuerzos
entre tanto seguimos existiendo
convencidos,
de que los mejores poemas
aún,
no han sido escritos....!
bailan y rien
porque no han visto sino el mar
el vaivén de las olas en la playa
y la cadencia sensual de las palmeras.
Los hombres de la montaña
han heredado la gravedad
y la grandeza de su extraordinaria orografía.
Po su parte, la gente de la selva
experimenta costumbres lujuriosas
son alegres e ingenuos
como su fresca naturaleza.
Y los habitantes de la llanura
se han quedado con el canto
con la simpleza de un horizonte largo
y un entender la vida como los pájaros.
Nosotros, en cambio
los que hemos crecido
dentro de un porongo
o incómodamente agarrados
a la cola de un cometa.
Tenemos nuestra propia idiosincracia
profundos rasgos
que muy claramente nos definen.
Pero somos iguales
y tan importantes como todos
aunque quieran vestirnos de distintos
aunque nos alimentemos con metáforas
y en lugar de champán tomemos mate.
Lo nuestro en nada mas -un modo-
de mirar el mundo y entenderlo
creer en la naricita rosada de los niños,
en el amor y el sexo
que han hecho posibles
esa y tantas otras maravillas.
Y vivimos así,
tratando que mejore en derredor
hasta donde nos den
los brazos, los esfuerzos
entre tanto seguimos existiendo
convencidos,
de que los mejores poemas
aún,
no han sido escritos....!