Cuando escribo su nombre, me parece
que llegan sus pisadas, y volteo,
todo es imaginado... y yo lo creo,
aunque su cuerpo en si, se desvanece.
Pensativo recorro la distancia
perforando el silencio de la vida,
buscando una manera conocida,
para absorber del tiempo su fragancia.
A veces, embriagado de locura,
el vino de tu esencia me delata
ahogando mi dolor en tu hermosura.
Así, con esta soledad ingrata,
mi ser procura, de tu imagen pura
arrancar el recuerdo que me mata.
german g