AZIF-AL-DAHNA
Poeta adicto al portal
Exorcizando tu presencia
Balbuceo conjuros que rayan la demencia,
entre cirios oscuros que aplacan tu influencia.
He vuelto de mi pieza, tu gran laboratorio,
donde ando de cabeza leyendo algún grimorio.
He llenado mis muros con trabas a tu esencia,
pero no son seguros, se cuela tu presencia.
Mas tengo la certeza que no es algo ilusorio,
tu cuerpo de princesa tendida en mi escritorio.
Es tan irresistible tenerte y no besarte
saberte sólo un sueño, que es fuego fascinante,
sensual y escurridizo, que quema desde adentro.
Pues barres con mi hechizo, te vuelves mi epicentro,
derribas todo empeño, estando tan distante.
¿Será que es imposible que pueda exorcizarte?
Balbuceo conjuros que rayan la demencia,
entre cirios oscuros que aplacan tu influencia.
He vuelto de mi pieza, tu gran laboratorio,
donde ando de cabeza leyendo algún grimorio.
He llenado mis muros con trabas a tu esencia,
pero no son seguros, se cuela tu presencia.
Mas tengo la certeza que no es algo ilusorio,
tu cuerpo de princesa tendida en mi escritorio.
Es tan irresistible tenerte y no besarte
saberte sólo un sueño, que es fuego fascinante,
sensual y escurridizo, que quema desde adentro.
Pues barres con mi hechizo, te vuelves mi epicentro,
derribas todo empeño, estando tan distante.
¿Será que es imposible que pueda exorcizarte?