Flavio Hugo Ruvalcaba
Poeta adicto al portal
No tanto para amarte.
No tanto para tener en ti mi cómodo altar
donde pueda adorarte.
No tanto para entregar mi amor
esta dura y cristalina terquedad
en acercarme.
No tanto para el fácil hedonismo
de mirar tu belleza incombustible,
pues ni la luna ni las tibias tardes
son más bellas que tú.
No tanto para decirte
con el corazón a cielo abierto
que eres la mujer más hermosa del mundo.
No tanto para sentirme acompañado
por un ángel.
No tanto para oír a Beethoven,
sus delirios,
cuando los dos conversan en el arte.
No, no tanto para eso.
Mi motivo es completamente simple:
Quiero estar junto a ti
para cuidarte.
Para ser tu cobija, el techo y una trabe,
tu suéter,
el pan del desayuno
y la medicina antiespasmódica antes de dormir.
Para ser el soldado de tu sueño
y asegurar que no te asuste nada, nada,
ni la más amistosa pesadilla.
Para que cuando despiertes y salgas a la calle
yo sea un quitasol, una bufanda,
un impermeable
y el amuleto de tu buena suerte
y vaya un paso atrás y otro adelante
cambiando los semáforos.
Para cuidarte.
No tanto para tener en ti mi cómodo altar
donde pueda adorarte.
No tanto para entregar mi amor
esta dura y cristalina terquedad
en acercarme.
No tanto para el fácil hedonismo
de mirar tu belleza incombustible,
pues ni la luna ni las tibias tardes
son más bellas que tú.
No tanto para decirte
con el corazón a cielo abierto
que eres la mujer más hermosa del mundo.
No tanto para sentirme acompañado
por un ángel.
No tanto para oír a Beethoven,
sus delirios,
cuando los dos conversan en el arte.
No, no tanto para eso.
Mi motivo es completamente simple:
Quiero estar junto a ti
para cuidarte.
Para ser tu cobija, el techo y una trabe,
tu suéter,
el pan del desayuno
y la medicina antiespasmódica antes de dormir.
Para ser el soldado de tu sueño
y asegurar que no te asuste nada, nada,
ni la más amistosa pesadilla.
Para que cuando despiertes y salgas a la calle
yo sea un quitasol, una bufanda,
un impermeable
y el amuleto de tu buena suerte
y vaya un paso atrás y otro adelante
cambiando los semáforos.
Para cuidarte.