hadita
Poeta veterano en el portal
Escondida
Un rumor escuché que iba subiendo,
mi respirar se hizo un tanto
acelerado,
los pasos misteriosos me hablaban,
y avanzan, se oye el resonante taco.
El palpitar sombrío entre escombros,
de mi pecho agitado
y moribundo,
me aterra tanto que deshecho.
mi llanto es parco y taciturno.
Un toque suave sobresalta mi espanto,
quizá trae allí un nudo de
esperanza,
aligeró mi corazón que saltando,
quiso salir de su cruel cadalso.
Un grito, y otro grito, y más otros,
dolores que eran unos balazos,
acribillaron mi ser
que languidece
escuchando dentro de mi alma esos pasos.
Y yo aquí, sigo escondida, vigilante,
queriendo al mundo
asomarme,
con la vida traspasada por los clavos,
que laceran mi alma agonizante.
¿ Habrá un nuevo día en que el sol brille
en medio del alto cielo?
tan sólo así estaré segura,
en el cielo limpio, magnífico, eterno.
HADITA
Un rumor escuché que iba subiendo,
mi respirar se hizo un tanto
acelerado,
los pasos misteriosos me hablaban,
y avanzan, se oye el resonante taco.
El palpitar sombrío entre escombros,
de mi pecho agitado
y moribundo,
me aterra tanto que deshecho.
mi llanto es parco y taciturno.
Un toque suave sobresalta mi espanto,
quizá trae allí un nudo de
esperanza,
aligeró mi corazón que saltando,
quiso salir de su cruel cadalso.
Un grito, y otro grito, y más otros,
dolores que eran unos balazos,
acribillaron mi ser
que languidece
escuchando dentro de mi alma esos pasos.
Y yo aquí, sigo escondida, vigilante,
queriendo al mundo
asomarme,
con la vida traspasada por los clavos,
que laceran mi alma agonizante.
¿ Habrá un nuevo día en que el sol brille
en medio del alto cielo?
tan sólo así estaré segura,
en el cielo limpio, magnífico, eterno.
HADITA