Jesús Cáñez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Jamás he visto a las sombras bañadas de pánico
ni estrellas maquilladas de tristes situaciones,
el sol sigue despierto; no le quedan opciones
en este mundo la vida es impulso mecánico
de pronto se pierden todas las buenas acciones
pues los cielos se nublan y la vida se acaba,
quiero saber quién dijo que aquí nada pasaba;
debió ser un idiota que no tuvo emociones.
A veces pensé que el juego nunca terminaba,
que jamás dejaría de ver miel sobre hojuelas,
que estarían para siempre las verdes parcelas,
hacia atrás volteo y digo: ¡qué errado estaba!
las cosas no son como me las imaginaba.
El mundo gira, la vida pasa, yo me quedo
para ver lograr a ciencia cierta de que puedo
sacar provecho de esta maldita encrucijada,
para contrarrestar la mala corazonada
no quedará de otra más que hacer a un lado el miedo.
ni estrellas maquilladas de tristes situaciones,
el sol sigue despierto; no le quedan opciones
en este mundo la vida es impulso mecánico
de pronto se pierden todas las buenas acciones
pues los cielos se nublan y la vida se acaba,
quiero saber quién dijo que aquí nada pasaba;
debió ser un idiota que no tuvo emociones.
A veces pensé que el juego nunca terminaba,
que jamás dejaría de ver miel sobre hojuelas,
que estarían para siempre las verdes parcelas,
hacia atrás volteo y digo: ¡qué errado estaba!
las cosas no son como me las imaginaba.
El mundo gira, la vida pasa, yo me quedo
para ver lograr a ciencia cierta de que puedo
sacar provecho de esta maldita encrucijada,
para contrarrestar la mala corazonada
no quedará de otra más que hacer a un lado el miedo.