Solo, como una planta nacida en el desierto.
Miro la soledad de cada dia, buscando
corazones perdidos en los brazos callados
de la muerte esperando llevarlos al olvido.
Voy contando las piedras brillantes de la noche,
y cabalgo entre versos moribundos y tristes,
escuchando palabras de bohemios errantes,
y doblando los vientos con espadas de guerra
inspiradas en tantos desconsuelos del alma.
Apaciguo los besos sedientos de ternura,
y en extrana locura me sostengo en el aire,
cuando todas las sombras enredadas al cuerpo
me trituran los huesos que brincan en mi carne.
Mis pasos se adelantan a mis huellas, y escucho
sobre el polvo la risa de la tierra, bebiendo
la invisible sustancia, de mi existencia fragil.
german g