Uno no piensa

chc

Christian
A veces uno no piensa,
tan sólo se deja caer en la abnegación.

Sacrifica las creencias y los dioses,
quema las naves, las banderas,
arremete contra todo y contra todos.

Y todo es un invento estrafalario,
una esquina que no dobla,
un árbol sin sombra,

y todos son perfectos ignorantes,
semidioses de la nada,
inmortales asesinos
que se mueren viviendo tanto.

Y uno no piensa,
porque pensar adelgaza los sentidos,
porque ese destello fulminante
desentierra aquellos muertos
que viven en los placares
y en la calle, y en la cama,

y en el tiempo que no pasa
porque es mejor así creerlo.

Pero a veces uno no cree,
no ya en creencias irremediables
sino,
en las breves ausencias,
en las causas y los efectos,
en las puertas abiertas,
en la palabra que no habla,
en los labios que ha besado.

Así se va forjando la estatura
de esa insípida cultura
de vivir haciendo cuentas,
de esconderse en el siniestro desahogo
que apenas llega a los tobillos,
de rendir más de la cuenta
o de rendirse a fin de cuentas
en la creencia de que a veces
uno piensa pero no cree
y otras tantas
cree
sin pensar.
 
A veces uno no piensa,
tan sólo se deja caer en la abnegación.

Sacrifica las creencias y los dioses,
quema las naves, las banderas,
arremete contra todo y contra todos.

Y todo es un invento estrafalario,
una esquina que no dobla,
un árbol sin sombra,

y todos son perfectos ignorantes,
semidioses de la nada,
inmortales asesinos
que se mueren viviendo tanto.

Y uno no piensa,
porque pensar adelgaza los sentidos,
porque ese destello fulminante
desentierra aquellos muertos
que viven en los placares
y en la calle, y en la cama,

y en el tiempo que no pasa
porque es mejor así creerlo.

Pero a veces uno no cree,
no ya en creencias irremediables
sino,
en las breves ausencias,
en las causas y los efectos,
en las puertas abiertas,
en la palabra que no habla,
en los labios que ha besado.

Así se va forjando la estatura
de esa insípida cultura
de vivir haciendo cuentas,
de esconderse en el siniestro desahogo
que apenas llega a los tobillos,
de rendir más de la cuenta
o de rendirse a fin de cuentas
en la creencia de que a veces
uno piensa pero no cree
y otras tantas
cree
sin pensar.



bello bello! un poema con tanta fuerza que nos hace pensar aquelo sobre de ver y no creer , bella manera de lleveralo y el ritmo lohace muy ameno, un beso inmenso, me ha encantado, y placer leerte :)
 
A veces uno no piensa,
tan sólo se deja caer en la abnegación.

Sacrifica las creencias y los dioses,
quema las naves, las banderas,
arremete contra todo y contra todos.

Y todo es un invento estrafalario,
una esquina que no dobla,
un árbol sin sombra,

y todos son perfectos ignorantes,
semidioses de la nada,
inmortales asesinos
que se mueren viviendo tanto.

Y uno no piensa,
porque pensar adelgaza los sentidos,
porque ese destello fulminante
desentierra aquellos muertos
que viven en los placares
y en la calle, y en la cama,

y en el tiempo que no pasa
porque es mejor así creerlo.

Pero a veces uno no cree,
no ya en creencias irremediables
sino,
en las breves ausencias,
en las causas y los efectos,
en las puertas abiertas,
en la palabra que no habla,
en los labios que ha besado.

Así se va forjando la estatura
de esa insípida cultura
de vivir haciendo cuentas,
de esconderse en el siniestro desahogo
que apenas llega a los tobillos,
de rendir más de la cuenta
o de rendirse a fin de cuentas
en la creencia de que a veces
uno piensa pero no cree
y otras tantas
cree
sin pensar.


Vaya qué poema! Sublime en esencia y contenido, me encantó desde el inicio hasta su final amigo, te felicito de corazón.
Uno piensa pero no cree qué hermosa frase! y otras tantas cree sin pensar...y así vamos andando y desandando nuestro camino. Como bien decís, creyéndonos dioses o semidioses pero de la nada, así es el ser humano por naturaleza. Me ha dado mucho gusto leerte amigo, te dejo mis besos y felicitaciones por este maravilloso escrito

Denn
 
En acto de fe...? en fin ... el poema me encantò, las breves ausencias ... me dejaste pensando, lo breve dicen que es corto en el tiempo por ejemplo sin embargo una ausencia aùn en su brevedad puede ser eterna ¿se entiende? :::ojos2::: Gracias Chris por traer nuevamente tu poesìa, un abrazo, Luna.-

P.D.: Imagino que tambièn cuestionaràs la sigla, ya vi lo que le pusiste a Anita asì no vale... :::sonreir1::: Genio!!!


Lo malo justamente es no creer en esas breves ausencias Luna justamente por eso que vos decis, ojala que las breves ausencias sean eternas. Las ausencias definitivas son mas cortas pero tambien son eternas ¿se entiende?
Gracias por pasar y acerca de la sigla ¿significa eso? jejeje.
Un abrazo.
Christian.
 
Vaya qué poema! Sublime en esencia y contenido, me encantó desde el inicio hasta su final amigo, te felicito de corazón.
Uno piensa pero no cree qué hermosa frase! y otras tantas cree sin pensar...y así vamos andando y desandando nuestro camino. Como bien decís, creyéndonos dioses o semidioses pero de la nada, así es el ser humano por naturaleza. Me ha dado mucho gusto leerte amigo, te dejo mis besos y felicitaciones por este maravilloso escrito

Denn


Muchisimas gracias Denn por tu comentario. Un placer.
Un abrazo.
Christian.
 
Estoy de acuerdo con usted, Chc auténtico, hay un montón de inventos estrafalarios que nos enredan y muchas, muchísimas veces nos alejan de lo que es realmente importante o lo que queremos, aunque sólo sea dedicar el tiempo que se nos ocurra a contemplar como cae una hoja de un árbol.

Besos!


Muchisimas gracias Aubriel por este comentario.
Un abrazo.
Christian.
 
Realmente uno cree
y a veces se le da el mal nombre de
instinto..
pero la verdad creo que son secuelas
pequeñas dosis de electricidad
que nos hacen fallar o acertar...
Me ha encantado su escrito la verdad
hace funcionar alguna que otra neurona.
Saludos.
 
A veces uno no piensa,
tan sólo se deja caer en la abnegación.

Sacrifica las creencias y los dioses,
quema las naves, las banderas,
arremete contra todo y contra todos.

Y todo es un invento estrafalario,
una esquina que no dobla,
un árbol sin sombra,

y todos son perfectos ignorantes,
semidioses de la nada,
inmortales asesinos
que se mueren viviendo tanto.

Y uno no piensa,
porque pensar adelgaza los sentidos,
porque ese destello fulminante
desentierra aquellos muertos
que viven en los placares
y en la calle, y en la cama,

y en el tiempo que no pasa
porque es mejor así creerlo.

Pero a veces uno no cree,
no ya en creencias irremediables
sino,
en las breves ausencias,
en las causas y los efectos,
en las puertas abiertas,
en la palabra que no habla,
en los labios que ha besado.

Así se va forjando la estatura
de esa insípida cultura
de vivir haciendo cuentas,
de esconderse en el siniestro desahogo
que apenas llega a los tobillos,
de rendir más de la cuenta
o de rendirse a fin de cuentas
en la creencia de que a veces
uno piensa pero no cree
y otras tantas
cree
sin pensar.


Juegas con las palabras con autentica maestría y le das a cada verso un sentido distinto con una gran verdad.

Gracias Chc por regalar talento.

Un abrazo.
 
Realmente uno cree

y a veces se le da el mal nombre de
instinto..
pero la verdad creo que son secuelas
pequeñas dosis de electricidad
que nos hacen fallar o acertar...
Me ha encantado su escrito la verdad
hace funcionar alguna que otra neurona.

Saludos.




Me alegro que te haya gustado Sabrina. Muchas gracias por pasar.
Un abrazo.
Christian.
 
A veces uno no piensa,
tan sólo se deja caer en la abnegación.

Sacrifica las creencias y los dioses,
quema las naves, las banderas,
arremete contra todo y contra todos.

Y todo es un invento estrafalario,
una esquina que no dobla,
un árbol sin sombra,

y todos son perfectos ignorantes,
semidioses de la nada,
inmortales asesinos
que se mueren viviendo tanto.

Y uno no piensa,
porque pensar adelgaza los sentidos,
porque ese destello fulminante
desentierra aquellos muertos
que viven en los placares
y en la calle, y en la cama,

y en el tiempo que no pasa
porque es mejor así creerlo.

Pero a veces uno no cree,
no ya en creencias irremediables
sino,
en las breves ausencias,
en las causas y los efectos,
en las puertas abiertas,
en la palabra que no habla,
en los labios que ha besado.

Así se va forjando la estatura
de esa insípida cultura
de vivir haciendo cuentas,
de esconderse en el siniestro desahogo
que apenas llega a los tobillos,
de rendir más de la cuenta
o de rendirse a fin de cuentas
en la creencia de que a veces
uno piensa pero no cree
y otras tantas
cree
sin pensar.


Hola,chc. Un buen poema, màs bien un buenìsimo poema. Besos Pilar.
 
Un aplauso para tanta verdad junta,
la pregunta sigue ahí, porque a veces pasa esto?
Un abrazo
 
Que distinto sería el mundo si pensaramos antes de creer. Nos venden creencias en paquetitos y como es la sociedad por lo general las compramos a ojos cerrados. Creo que pensar es un acto de valientes, justamente por eso que decís, que cuando pensamos desenterramos cosas antiguas y a veces no es tan fácil enfrentarse a eso, también porque en general, a lo largo de nuestra historia vital, disimuladamente nos inculcan el no pensamiento, incluso en la universidad me estoy dando cuenta que por un lado te dicen que critiques todo, que no comprés cada una de las cosas que dicen los libros, pero finalmente, en el fondo, lo que quieren es que te lleves esa verdad y nada más que esa. Pasa lo mismo en todas las esferas de la vida...en TODAS, y me parece genial este poema, porque le quita el velo a todo aquello que venimos ignorando por conveniencia...

Si, bueh, me subí al caballo :::sonreir1:::
Me gustó mucho Chris...
Siguiendo la línea de tu intercambio de mesajes con lunis, sí, significa eso, dammit :mad:, sos un genio...jijiji, capaz te incluímos en nuestro club, aunque creo que no te hace falta. Después te cuento jajaja.
Besotes Chris, un gustazo como siempre andar por acá.


Bueno sin duda todo lo que vos decis es tal cual. Y no sabes la bronca que me da. El tema ademas es quien le vende al que vende tanta basura. jejeje.
Muchas gracias Ana por tus palabras. Contame del club. JAJAJA.
Un abrazo.
Christian.
 
Las esquinas que no se doblan son la manera mas arriesgada de buscar el vertido. Grande que eres que hasta me caminas en los tobillos.
 
Las esquinas que no se doblan son la manera mas arriesgada de buscar el vertido. Grande que eres que hasta me caminas en los tobillos.

En una esquina quiero encontrarte, de repente...toparme con vos de improviso... enamorarme otra vez, y enderezar la esquina para seguir juntos en la misma direccion.
Un besote
Te amo.
Christian.
 
Un poema para pensar... excelente, y de mucho e importante contenido. Mi sincera felicitación, CHC. Saludos.
 

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