Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Semblante de mil alas rotas.
De caminos empolvados.
Errantes del alma, buscando cariño.
Cálidas manos eran tu ansia,
de retener la esperanza de un techo,
una cama, un cuarto con tus cobijas y tus pijamas.
Te tronabas los dientes haciendo ademanes.
Y en tu carita cinceles
de muchos sueños inalcanzables.
Prendé una vela para que me adopten
Fue tu petición sincera.
Casitas con olor a monte fresco son tus jardines.
Tus madres son las cocineras,
Mujeres de muchos brazos todas ellas.
Me falto oler el calor del padre...
El sabor a risas reventadas.
A paladares endulzados de familias.
Te sujetaste tan fuerte cuando me iba,
que ya en casa me dormí mirando
tus uñitas marcadas en mis brazos.
Aún tengo tu olor a piel sin nombre.
A ojitos rasgados sin apellido.
Ahora eres tan solo un niño.
Mañana... quizás... todo un hombre.
Dedicado a todos esos niños que esperan con ancias un hogar
::
:: Amigo, me has apenado. Ahora soy yo la q no se q decir.