Enrique Quiroz Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
EVITERNA AMISTAD
Mis recuerdos llegaron en zampoñas del viento.
Mi silencio lejano elevó cual montaña
el perfil de tus besos.
Y hablé con la corteza de las ramas de mi alma;
y a su leñosa lengua reclamé con enfado
la flor de tu presencia.
Y llegaron mis marcos a los pies de la llama,
al catre del ocaso, que extrañaba furioso
tu ritmo acompasado.
Y aunque vagan silentes tus encuentros gitanos,
tus sandalias alegres extasiaron mis pasos
en tus mares ardientes.
Pecado ha sido amarte mas también es pecado,
talvez el olvidarte,,,,hoy que aflora la lluvia
bajo el sol de la tarde.
Y al mirarte de nuevo, no logré sepultar
mi entercado recuerdo -sauce grande y frondoso-,
que frutece en secreto.
Con euforia floreces bajo el manto solemne
del calor de este jueves, reviviendo el embrujo
de un cariño celeste.
Y sin tregua el invierno, con la lupa del sol,
va esculpiendo por dentro el fogoso fetén
de tu amor y tu cuerpo.
Mis raíces se vuelven hasta el fondo del tiempo
al confín de los puentes Y observé a nuestras almas
regresando más fuertes.
E ilustrarte quisiera, que mil flores sembraste
con tus manos de pena, en mi azul corazón
que a tus ojos se aferra,
y encendimos la leña de los siglos dorados,
con fuego de nobleza, que ha enlazado dos manos
en su flama eviterna:
! Más allá del amor !
AUTOR:
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ
15 de mayo del 2008.
Derechos Reservados.
Mis recuerdos llegaron en zampoñas del viento.
Mi silencio lejano elevó cual montaña
el perfil de tus besos.
Y hablé con la corteza de las ramas de mi alma;
y a su leñosa lengua reclamé con enfado
la flor de tu presencia.
Y llegaron mis marcos a los pies de la llama,
al catre del ocaso, que extrañaba furioso
tu ritmo acompasado.
Y aunque vagan silentes tus encuentros gitanos,
tus sandalias alegres extasiaron mis pasos
en tus mares ardientes.
Pecado ha sido amarte mas también es pecado,
talvez el olvidarte,,,,hoy que aflora la lluvia
bajo el sol de la tarde.
Y al mirarte de nuevo, no logré sepultar
mi entercado recuerdo -sauce grande y frondoso-,
que frutece en secreto.
Con euforia floreces bajo el manto solemne
del calor de este jueves, reviviendo el embrujo
de un cariño celeste.
Y sin tregua el invierno, con la lupa del sol,
va esculpiendo por dentro el fogoso fetén
de tu amor y tu cuerpo.
Mis raíces se vuelven hasta el fondo del tiempo
al confín de los puentes Y observé a nuestras almas
regresando más fuertes.
E ilustrarte quisiera, que mil flores sembraste
con tus manos de pena, en mi azul corazón
que a tus ojos se aferra,
y encendimos la leña de los siglos dorados,
con fuego de nobleza, que ha enlazado dos manos
en su flama eviterna:
! Más allá del amor !
AUTOR:
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ
15 de mayo del 2008.
Derechos Reservados.
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