Lady_Darck
Poeta adicto al portal
Y ahí estaba ella, sola en su habitación
rodeada de su maldita miseria
tratando de entender el por que ya no existía
pero lo que si sabía, era que todo aquello
no era parte de su imaginación
todo era dolor para su frágil corazón
sin embargo, una idea irrumpía en su mente
y no era desquebrajar su dolor, precisamente
e iba poco a poco perdiendo lo que le quedaba de razón
así pues, tras una interna línea de suspiros
escuchó una voz que no declaró muestras de fragilidad
mientras inefables sombras se dibujaban en la pared
dejando al descubierto sus erizados pensamientos
todo se fue tiznando de una oscura melancolía
y en medio de toda aquella negrura
solo podía verse el reflejo de aquel extraño metal
el metal más hermoso que sus opacos ojos pudieron percibir
se levanto del rincón en donde se encontraba
y como flotando se dejó llevar
con delicadeza tomo el extraño objeto
y comenzó abrir surcos en sus brazos
como si estos fueran un camino
acarreando angustia por sus venas
quedando asombrada por el carmesí que la cubría
y la claridad que la llevaba al final de aquel río de lágrimas
observó tristemente un final predestinado
dejando caer de su rostro, una sonrisa
rodeada de su maldita miseria
tratando de entender el por que ya no existía
pero lo que si sabía, era que todo aquello
no era parte de su imaginación
todo era dolor para su frágil corazón
sin embargo, una idea irrumpía en su mente
y no era desquebrajar su dolor, precisamente
e iba poco a poco perdiendo lo que le quedaba de razón
así pues, tras una interna línea de suspiros
escuchó una voz que no declaró muestras de fragilidad
mientras inefables sombras se dibujaban en la pared
dejando al descubierto sus erizados pensamientos
todo se fue tiznando de una oscura melancolía
y en medio de toda aquella negrura
solo podía verse el reflejo de aquel extraño metal
el metal más hermoso que sus opacos ojos pudieron percibir
se levanto del rincón en donde se encontraba
y como flotando se dejó llevar
con delicadeza tomo el extraño objeto
y comenzó abrir surcos en sus brazos
como si estos fueran un camino
acarreando angustia por sus venas
quedando asombrada por el carmesí que la cubría
y la claridad que la llevaba al final de aquel río de lágrimas
observó tristemente un final predestinado
dejando caer de su rostro, una sonrisa
:: jeje...