jedamuap83
Poeta asiduo al portal
Disculpen pero voy a publicar un poemario, por lo cual necesito q estas publicaciones no estén disponibles.
Última edición:
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
LA DESTRUCCION DE LA DUDA POR CAUSA DEL AMOR.
Historia de un amor blasfemado.
El Padre...
¿Cuántos amores has tenido princesa mía?
¿Cuántos príncipes en tus labios se han perdido?
O quién sabe si tu desnudez ya habrán conocido,
aunque cuando naciste, te conocí en plena luz del día.
No te preocupes mi vida, alegría de mi alma,
esto no es un reproche, porque no juzgaré tu pasado,
pero en tu lecho de sueño está tu gran amado,
esperando ansioso, cual hambriento, con deseo y sin calma.
Me pidió que te pregunte si para él te has guardado,
si no hubo otro quien haya profanado tu pureza,
dime si hubo alguien quien cometió tal vileza,
o si aún para tu amado mantienes tu huerto cerrado.
La Amada...
¡Gracias te doy oh mi dulce padre!
Porque desde niña me has brindado tu ternura,
también por guiarme para mantenerme pura,
agradezco mucho al consejo de mi madre.
A Dios también le soy muy agradecida,
porque desde tierna he sido bendecida,
ahora entraré a mi lecho de eterna dulzura,
pues te digo padre ¡Me mantengo casta y pura¡
El Padre...
Entrad cariño a tu cuarto de amores,
que tu amado deseoso te está esperando,
decidle lo mismo que me estás contando,
caminad hacia él por este camino de flores.
Que sean tus pasiones eternas en sus vidas,
mi bella princesa, mi lirio del campo,
que se escuche tu dicha, cual en llanura el lampo,
tú la más ofendida de todas las ofendidas.
Que ya terminando hoy tus días de soltería,
me llegó una blasfemia concebida en esta puebla,
que hace cuatro lunas y tres soles, en la niebla
de la sabana, se acabó tu dulce y tierna alegría.
La Amada...
¡Padre mío¡ Mi alegría casi se acaba,
aquel día en que recogía mis manzanas,
no veía nada, me encontraba en las sabanas,
cuando vi a un hombre que muy débil me clamaba.
Estaba tendido inmóvil sobre el camino,
tenía atravesado un puñal en su costado,
me dijo que en su camino acercose un malvado,
que le robó sus dos vacas y su preciado pollino.
Intenté ayudarlo pero fue esfuerzo vano,
lo cubrí con mi manto, lo recosté en mi regazo,
grité por ayuda hasta que llegó el ocaso,
luego murió mientras apretaba mi mano.
Llegué corriendo hasta la plaza,
con mi ropa toda ensangrentada,
fui mirada, fui juzgada y también culpada,
por el pueblo, por esa blasfema masa.
El pueblo al oirme gritar pensó,
que mi pureza había sido profanada,
pero otros decían ¡Vaya desvergonzada!
¡Que del placer, esta también gozó!.
Ninguna de las dos partes atinó,
no fui profanada, tampoco del placer gocé,
ante dichos juicios, en mi mente solo pensé,
no quiero estar aquí, ya no, aquí no.
A casa llegué con lágrimas en los ojos,
le conté a mi madre lo que me había ocurrido,
¿Qué podía hacer? La blasfemia se había esparcido,
le pedí que me ayude mientras la abrazaba de hinojos.
Hasta ese momento mi alegría se veía acabada,
ante el pueblo quedé burlada, también avergonzada,
mas mi madre me aconsejó, y eso me dio consuelo,
que Dios lo sabe todo, lo está viendo desde el cielo.
Esto mismo, a mi amado le diré,
y él verá que son falsos los rumores,
sabrá que están intactos mis amores,
por este camino de rosas hacia él iré.
Ahora camino y voy hacia la puerta,
llegando estoy a mi cuarto de pasiones,
ansiosa estoy de cumplir mis ilusiones,
de revivir mi dicha por el vulgo muerta.
Llegó la virgen al final de su corta senda,
quiso abrir la puerta con su mano temblorosa,
pero su amado con tanta desesperación amorosa,
dió la entrada a su más preciada prenda.
Luego cerrose la puerta aquella,
cual consumación del esperado destino,
ahora se unen, comerán pan y vino,
el doncel junto a su amada doncella.
Desnudáronse los dos novatos amantes,
conocieron su desnudez mútuamente,
ahora se conectan en cuerpo y en mente,
se encuentran sus manos con movimientos elegantes.
El Amado...
¡Tú mi amada! ¡Que hermoso cuerpo vivo!
Muy bién perfilada tu bella figura,
saboreo tu piel y me sabe a dulzura,
tus perfumes ahora me tienen cautivo.
Tus dos porciones de rayos de sol,
se posan sobre tus dos montañas,
parecen pajas que cubren dos cabañas,
con sus paredes con olor a girasol.
Tus labios rojos, cuales manzanas maduras,
se juntan armónicas para formar un rosal,
y de aquellos pétalos vierte un manantial,
de vino que embriaga y desata mi locura.
Ahora recuéstate amada en este nuestro lecho,
que quiero satisfacer todos nuestros antojos,
también deseo conocer tu desnudez con mis ojos,
mientras tu mano acaricia mis hombros y mi pecho.
La Amada...
Porque tu izquierda mano me sostiene,
mientras la otra, toda me acaricia,
porque es pasión con amor y con delicia,
te amo amado mío, tu mano va, tu mano viene.
Mi vientre acaricias con destreza,
con tus dedos palpas mi costado,
pero puedo ver en ese ritmo disimulado,
que quieres ir adonde el placer comienza.
Tus dedos quieren conquistar mis pechos,
puedes hacerlo, pues es tuyo el cuerpo mío,
frota mis formas y libérame del frío,
únete a mí, para quedar muy estrechos.
El Amado...
¡Que dulces tus contornos oh amada mía!
Ciudad tesorera por todos inexplorada,
entraré a tu cueva que por Dios fue sellada,
y pondré mi semilla en este fortuno día.
Dichosa eres tú vida mía, porque son puros tus amores,
tus inexpertos labios cuentan que nadie te los ha besado,
tus quejidos dicen que nunca del placer has disfrutado,
igual que tí me encuentro, pues tengo tus mismos dolores.
Gracias Compañero por tu coment! Es un gusto recibir tu respuesta, eso me hace crecer cada vez más y creer más en mí! Seguiré tu rastro!Gran poema...
simplemente un aplauso y estrellas
poeta nos leemos,
un gusto conocerte![]()
Gracias amigo por tu comentario! Me alegra que hayas gustado de mi escrito! Abrazos y saludos!buenas lineas compañero nos dejas. tan impregnadas con tu sentir, saludos.
MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.
✦ Hazte MecenasSin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español