reltih
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las palabras se deforman
en el extremo pliego de lo extinto,
y su decir no dispone alegorías
que reverentemente se necesiten.
La basura impartida
por el poder que aman los ignorados,
es arma vital para el reinado
de los que también ignoran.
Y es qué la permeabilidad humana
pone en riesgo el color de la ignorancia,
para que los acaparadores
de los destinos ancestrales de nuestro futuro,
se empalaguen con el pudor
maniobrable de siglos de consciencia.
Me corroe ser portador de conspiraciones
en contra de neuronas vírgenes;
las plagiaré en un intento de trueque infame,
cuando la mierda sea legalmente consumible.
Raptaré los últimos vestigios de almas en retoño,
antes de que lleguen los innumerables
hipócritas benefactores de lo inculto;
los esconderé en las entrañas de un tiempo muerto,
donde los pensamientos concebirán
despensas nocivas de resentimientos.
¡Y en las esquinas devastadas,
en los bordes olvidados,
en la oscuridad producida
por el aleteo de una libélula;
piratearé legalmente
el hallazgo profanado de los justos.
Con pureza genérica barata,
infectaré lo inerte del consciente.
Seré el traficante más cercano a lo humano,
enemigo del cartel del intelecto.
Copyright © 2008 Derechos Reservados
en el extremo pliego de lo extinto,
y su decir no dispone alegorías
que reverentemente se necesiten.
La basura impartida
por el poder que aman los ignorados,
es arma vital para el reinado
de los que también ignoran.
Y es qué la permeabilidad humana
pone en riesgo el color de la ignorancia,
para que los acaparadores
de los destinos ancestrales de nuestro futuro,
se empalaguen con el pudor
maniobrable de siglos de consciencia.
Me corroe ser portador de conspiraciones
en contra de neuronas vírgenes;
las plagiaré en un intento de trueque infame,
cuando la mierda sea legalmente consumible.
Raptaré los últimos vestigios de almas en retoño,
antes de que lleguen los innumerables
hipócritas benefactores de lo inculto;
los esconderé en las entrañas de un tiempo muerto,
donde los pensamientos concebirán
despensas nocivas de resentimientos.
¡Y en las esquinas devastadas,
en los bordes olvidados,
en la oscuridad producida
por el aleteo de una libélula;
piratearé legalmente
el hallazgo profanado de los justos.
Con pureza genérica barata,
infectaré lo inerte del consciente.
Seré el traficante más cercano a lo humano,
enemigo del cartel del intelecto.
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