Hoy quiero escribir una página diferente
hacer un alto en la inspiración,
no plasmar lo que se siente.
Sino lo que llevo guardado en el corazón.
Debo de confesar que la culpa ha sido mía
y ante tantas pregunta sin hallar respuesta,
siempre escribo, pero no es poesía.
Resumiendo y en definición no soy poeta.
He recibido muestras de cariño, que no es poco
en cada nuevo escrito que muestro,
es afecto que se hace reciproco.
Hasta una gran dama, me llama maestro.
Escribo aquello que los labios besan
que aprenden a pronunciar sin idioma,
y que los corazones aman.
Sin hallar razón sólo el poema.
El pretexto que motiva a escribir
es razón que calla y se calma,
para que entre líneas pueda decir.
Lo que siente el corazón en voz de alma.
En este intento de escribir desde mi alma
solo trato de ser antes, la razón en la letra expuesta,
no enseño a través de lo que mi corazón exclama.
En mi modesta forma de mí escribir, no soy poeta.
Pido disculpas por todos estos intentos
por osar ingresar a ese espacio reservado,
por expresar libremente mis sentimientos.
Por exponer mi alma en líneas de enamorado.
Me quitaré al fin el traje prestado de poeta
devolveré al viento todos los versos que me encargó,
firmaré mi formal renuncia, como muestra.
De que la inspiración en un largo viaje se embarcó.
Disculpen el atrevimiento señores poetas
ustedes damas y caballeros del portal,
que son los dueños de delicadas letras.
En defensa puedo alegar, que solo soy un fulanito de tal.