Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mañana
serena,
soñando
tu arena.
Camino
callado,
de soles
bañado.
Frescura,
tristeza;
tus aguas,
belleza.
Gaviotas,
corales;
efluvios
de sales.
Tu nombre,
tesoro;
tenerlo,
añoro.
Desnuda,
radiante,
neblina
flotante.
Tu pelo,
tus algas;
tus conchas,
tus nalgas.
Tu carne,
mis besos
ardientes,
posesos.
Tu aliento
salado;
tu sueño
perlado.
Caricias
sonoras;
tus ondas
señoras.
Tu anhelo,
queriendo;
mi hombría,
latiendo.
Tu talle
florido,
sin prisas,
dormido.
Tus senos,
ansiosos,
palpitan
briosos.
Tus piernas
abiertas
me entregan
tus puertas...
pequeñas,
doradas,
calientes...
mojadas.
Tu cuerpo
vibrante,
florece
fragante.
De espumas
andantes,
sutiles,
amantes...
Tus ansias
desmaya,
mis manos,
tu playa...
serena,
soñando
tu arena.
Camino
callado,
de soles
bañado.
Frescura,
tristeza;
tus aguas,
belleza.
Gaviotas,
corales;
efluvios
de sales.
Tu nombre,
tesoro;
tenerlo,
añoro.
Desnuda,
radiante,
neblina
flotante.
Tu pelo,
tus algas;
tus conchas,
tus nalgas.
Tu carne,
mis besos
ardientes,
posesos.
Tu aliento
salado;
tu sueño
perlado.
Caricias
sonoras;
tus ondas
señoras.
Tu anhelo,
queriendo;
mi hombría,
latiendo.
Tu talle
florido,
sin prisas,
dormido.
Tus senos,
ansiosos,
palpitan
briosos.
Tus piernas
abiertas
me entregan
tus puertas...
pequeñas,
doradas,
calientes...
mojadas.
Tu cuerpo
vibrante,
florece
fragante.
De espumas
andantes,
sutiles,
amantes...
Tus ansias
desmaya,
mis manos,
tu playa...
Última edición por un moderador:
::