SorGalim
Poeta que considera el portal su segunda casa
YO ME DESAHOGO CON LA PONZOÑA
(Payada)
Mira, yo, no te pierdo
tú, si me pierdes a mi
porque si mal no recuerdo
sé bien lo que te ofrecí.
Al perderme yo tu amor
no estaré más en tus sueños,
sueños de un mundo pequeño
que en mis sueños es mayor.
Y, me da lastima eso,
ya que entreveo tu futuro
y llegará pronto, el peso
que para ti, será duro.
Pero, lástima no sientas
que mi futuro es de brisas
tengo una nueva conquista
que la cama me calienta.
Despreciaste mi decencia
por el amorío fugaz,
que no tiene ni presencia
pues, no puede ser capaz.
Tu decencia fue de gritos
ante mi urgencia de besos,
no quiero más pan con queso
solo pasión necesito.
Capaz de darte cobijo,
de vivir por tu cuidado
pues se trae un enredijo
nada más por ser casado.
Mi cobijo es ese cielo
que me sonríe con estrellas,
no es una casa tan bella,
no es una cama de hielo.
En fin, ya nos despedimos
y te estoy agradecido,
si bien no nos comprendimos
el balance, está rendido.
La despedida es consciente
tú eres hombre de prudencia
¿para qué quiero decencia
si soy feliz indecente?
Perdieron números negros
por los rojos traicioneros,
de él, recibirás fracciones
¡ya perdiste, los enteros!
Vuelan los números negros
y los rojos le contrastan,
pero a mi solo me basta
perder la cuenta de besos.
Así es esta vida necia
donde los malos amores,
nos dan dolor de cabeza,
con amargos sinsabores.
Mi vida alegre es completa
son de brindis mis amores,
no creo existan mejores
que ésta mi dulce receta.
©SorGalim - Homero Gómez
(Payada)
Mira, yo, no te pierdo
tú, si me pierdes a mi
porque si mal no recuerdo
sé bien lo que te ofrecí.
Al perderme yo tu amor
no estaré más en tus sueños,
sueños de un mundo pequeño
que en mis sueños es mayor.
Y, me da lastima eso,
ya que entreveo tu futuro
y llegará pronto, el peso
que para ti, será duro.
Pero, lástima no sientas
que mi futuro es de brisas
tengo una nueva conquista
que la cama me calienta.
Despreciaste mi decencia
por el amorío fugaz,
que no tiene ni presencia
pues, no puede ser capaz.
Tu decencia fue de gritos
ante mi urgencia de besos,
no quiero más pan con queso
solo pasión necesito.
Capaz de darte cobijo,
de vivir por tu cuidado
pues se trae un enredijo
nada más por ser casado.
Mi cobijo es ese cielo
que me sonríe con estrellas,
no es una casa tan bella,
no es una cama de hielo.
En fin, ya nos despedimos
y te estoy agradecido,
si bien no nos comprendimos
el balance, está rendido.
La despedida es consciente
tú eres hombre de prudencia
¿para qué quiero decencia
si soy feliz indecente?
Perdieron números negros
por los rojos traicioneros,
de él, recibirás fracciones
¡ya perdiste, los enteros!
Vuelan los números negros
y los rojos le contrastan,
pero a mi solo me basta
perder la cuenta de besos.
Así es esta vida necia
donde los malos amores,
nos dan dolor de cabeza,
con amargos sinsabores.
Mi vida alegre es completa
son de brindis mis amores,
no creo existan mejores
que ésta mi dulce receta.
©SorGalim - Homero Gómez
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