.Sunako Nakahara.
Poeta reconocida en el portal
Mi mundo brillaba,
resplandecía bajo la
luz de esa estrella.
Todo estaba en armonía
mi mente estaba en orden
Pero un adiós nunca recibí
y la estrella me abandonó.
El tiempo me fue desvaneciendo
no pasaba en vano
Inclementemente,
las ilusiones claudicaban
Y su presencia se disipó,
me vi envuelta en oscuridad.
La locura, iba ganando terreno,
sigilosamente
Pero la vida me demostró,
que un ser de la oscuridad
podía proveer, la chispa
que bañaría de nuevo,
a mi pequeño mundo de luz
Desesperadamente me refugié,
en sus cálidos brazos,
que me mantenían atada a la cordura,
y me volví adicta a ellos.
Pero aquella estrella,
que creí olvidada
regresó, y tiene el descaro,
de reclamar un engaño
cuando fue ella quién me dejó,
en las endechas de la muerte.
Claramente decidí,
seguir acunada en los brazos de mí ser alado
y simplemente,
no mirar al cosmos,
porque aunque el universo es infinito
No volveré a enamorarme de una estrella.
resplandecía bajo la
luz de esa estrella.
Todo estaba en armonía
mi mente estaba en orden
Pero un adiós nunca recibí
y la estrella me abandonó.
El tiempo me fue desvaneciendo
no pasaba en vano
Inclementemente,
las ilusiones claudicaban
Y su presencia se disipó,
me vi envuelta en oscuridad.
La locura, iba ganando terreno,
sigilosamente
Pero la vida me demostró,
que un ser de la oscuridad
podía proveer, la chispa
que bañaría de nuevo,
a mi pequeño mundo de luz
Desesperadamente me refugié,
en sus cálidos brazos,
que me mantenían atada a la cordura,
y me volví adicta a ellos.
Pero aquella estrella,
que creí olvidada
regresó, y tiene el descaro,
de reclamar un engaño
cuando fue ella quién me dejó,
en las endechas de la muerte.
Claramente decidí,
seguir acunada en los brazos de mí ser alado
y simplemente,
no mirar al cosmos,
porque aunque el universo es infinito
No volveré a enamorarme de una estrella.
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