Avelino
Poeta veterano/a en el portal
Detrás de ese muro
donde crecen las plantas
y el sol llega caliente.
Estan los que siguen
a pesar de derrotas
a pesar de fracasos.
y andan los muchos
sin candados ni rejas
pero igual limitados
por paredes y voces
por lúgubres sirenas
y patrullas que pasan
con el rostro vacío.
Y hay otras puertas
muchas puertas clausuradas
por el miedo y la doble
cerradura de llaves.
Y la gente asustada
y los hombres que callan,
los que ven aterrados
las patrullas que pasan
con el rstro vacío
son también ellos mismos
al final lo que somos
es decir: Prisioneros¡
Porque existe lo oscuro
porque dictan decretos,
arbitrarios, injustos
intereses malignos,
concentrados poderes
y muy grandes empresas.
Allí están los que mandan
y también los que cumplen
los que sólo obedecen.
Me refiero a los tontos.
Pero es cierto también
que detrás de ese muro
donde crecen las plantas
y el sol llega caliente,
continua este mundo
este mundo tan libre,
este mundo tan grande.
Porque cierro mis ojos
y me voy a ese mundo
ese mapa que veo
de colores brillantes
de sonrisas muy puras
y de gestos amables.
Porque extiendo mis brazos
o los llevo a la noche
y me veo remando
en las aguas de un lago
circundado de sauces.
Porque aprieto mis manos
las agito en el aíre
y recorro dulzuras
superficies de almendra
y acaricio muchachas
de caderas azules.
Y detrás de ese muro
donde crecen las plantas,
compañeros que siguen
a pesar de derrotas
andarán unos cuantos
decantando experiencias,
anudando la vida,
insistiendo en vivir.
Porque un día con ellos,
con el sol y las plantas,
con la risa y el canto,
andaremos ya libres
pero libres en serio,
por detrás de ese muro
distanciados del muro
y de todos los muros....
Yo quisiera mirarlos,
conectarme con ellos
conversar tantas cosas,
esos temas de siempre
que a todos inquietan
todo eso quisiera,
o tan sólo mirarlos.
Ni siquiera eso puedo.
Me lo impiden los muros
y entre muros los guardias
que también son humanos.
Yo los miro y no son
lo que ustedes conocen
y me dan tanta bronca
y me dan tanta lástima
porque nunca se irán
porque son de estos muros
y vegetan su encierro
de candados y rejas.
Detrás de ese muro
donde crecen las plantas
y el sol llega caliente,
continúa este mundo
este mundo con alas
y hay otras puertas
solidarias, abiertas
que olvidaron sus llaves
que olvidaron sus miedos
hace muchos olvidos.
Poema escrito en 1979 en una prisión de la dictadura militar.
donde crecen las plantas
y el sol llega caliente.
Estan los que siguen
a pesar de derrotas
a pesar de fracasos.
y andan los muchos
sin candados ni rejas
pero igual limitados
por paredes y voces
por lúgubres sirenas
y patrullas que pasan
con el rostro vacío.
Y hay otras puertas
muchas puertas clausuradas
por el miedo y la doble
cerradura de llaves.
Y la gente asustada
y los hombres que callan,
los que ven aterrados
las patrullas que pasan
con el rstro vacío
son también ellos mismos
al final lo que somos
es decir: Prisioneros¡
Porque existe lo oscuro
porque dictan decretos,
arbitrarios, injustos
intereses malignos,
concentrados poderes
y muy grandes empresas.
Allí están los que mandan
y también los que cumplen
los que sólo obedecen.
Me refiero a los tontos.
Pero es cierto también
que detrás de ese muro
donde crecen las plantas
y el sol llega caliente,
continua este mundo
este mundo tan libre,
este mundo tan grande.
Porque cierro mis ojos
y me voy a ese mundo
ese mapa que veo
de colores brillantes
de sonrisas muy puras
y de gestos amables.
Porque extiendo mis brazos
o los llevo a la noche
y me veo remando
en las aguas de un lago
circundado de sauces.
Porque aprieto mis manos
las agito en el aíre
y recorro dulzuras
superficies de almendra
y acaricio muchachas
de caderas azules.
Y detrás de ese muro
donde crecen las plantas,
compañeros que siguen
a pesar de derrotas
andarán unos cuantos
decantando experiencias,
anudando la vida,
insistiendo en vivir.
Porque un día con ellos,
con el sol y las plantas,
con la risa y el canto,
andaremos ya libres
pero libres en serio,
por detrás de ese muro
distanciados del muro
y de todos los muros....
Yo quisiera mirarlos,
conectarme con ellos
conversar tantas cosas,
esos temas de siempre
que a todos inquietan
todo eso quisiera,
o tan sólo mirarlos.
Ni siquiera eso puedo.
Me lo impiden los muros
y entre muros los guardias
que también son humanos.
Yo los miro y no son
lo que ustedes conocen
y me dan tanta bronca
y me dan tanta lástima
porque nunca se irán
porque son de estos muros
y vegetan su encierro
de candados y rejas.
Detrás de ese muro
donde crecen las plantas
y el sol llega caliente,
continúa este mundo
este mundo con alas
y hay otras puertas
solidarias, abiertas
que olvidaron sus llaves
que olvidaron sus miedos
hace muchos olvidos.
Poema escrito en 1979 en una prisión de la dictadura militar.
Última edición: