Pedro Ferreira
Poeta veterano en el portal
ABISMOS
He recordado el agua que brotaba
de tus muslos de Afrodita de bronce
la última tarde. Juntos. Tú y el mar.
Sólo tú y el mar. Dos abismos juntos.
El torrente en el que nadaba, hoy seco,
diseminó las letras de tu nombre
en la fosa inmensurable del tálamo.
Alas que se perdieron en el cielo.
La tarde pasa, lasitud que quema.
La tarde se hace azul como el abismo
azul de tus brazos que se alejaban.
La gota que se abre paso en los ojos
sueña al refractar tu cuerpo de diosa
antes de disiparse en el vacío.
Y los labios encendidos. Deseo.
de tus muslos de Afrodita de bronce
la última tarde. Juntos. Tú y el mar.
Sólo tú y el mar. Dos abismos juntos.
El torrente en el que nadaba, hoy seco,
diseminó las letras de tu nombre
en la fosa inmensurable del tálamo.
Alas que se perdieron en el cielo.
La tarde pasa, lasitud que quema.
La tarde se hace azul como el abismo
azul de tus brazos que se alejaban.
La gota que se abre paso en los ojos
sueña al refractar tu cuerpo de diosa
antes de disiparse en el vacío.
Y los labios encendidos. Deseo.
Aguadulce, julio de 2008
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