Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
I
Triste la más vieja, la engañada y sola,
de la furiosa mar llegará la ola.
Lloran los que quedan, no más los que van,
herida de muerte, la isla de Juan.
II
Calamidad, dolor, al reino del Norte,
quebrado escudo por industrial Corte.
Cáncer, temor, peste, jinete de muerte,
hambre y pobreza para el débil y el fuerte.
III
Doce los años a dos miles pasados,
fuegos terribles de los cielos llegados.
Inmensa mole el espacio surcará:
hijo de la tierra y el mar temerá.
IV
Viejo marciano, milenaria presencia,
rojo su rostro, despertará a la Ciencia.
Águila en vuelo buscará en su verdad,
los esqueletos de una antigua ciudad.
V
Extraño ser como asido a un emeterio,
revelará el hielo un sin igual misterio.
Ínfimo al ojo el diminuto animal,
sólo será visto a través de un cristal.
VI
Raro artefacto que en bruñido metal,
guarda un heraldo de círculo infernal,
que al toque de un cuerno, silente proeza,
morirá toda carne por la cabeza.
VII
Pulmones, hígado, páncreas, corazón,
máquina en manos por medica razón.
Galenos ágiles de rostros tapados
los harán al cuerpo por hilo amarrados.
VIII
Del cielo, gran Dios, el enigmático tubo,
será portento como jamas lo hubo.
Revelan sus ojos, rostros al inverso,
traerán regalos otros del universo.
IX
Será la cabra, el conejo y el venado,
de sangre por abominacion drenado.
De extraño mundo llega el monstruoso ser,
que en el oscuro sus ojos podrás ver.
X
Asombro, grito, clamor del Vaticano,
no dará crédito el corazón humano.
Descenderán hermanos del albo Vimana,
Buda, Jesús, Krishna cual sol de mañana.
Triste la más vieja, la engañada y sola,
de la furiosa mar llegará la ola.
Lloran los que quedan, no más los que van,
herida de muerte, la isla de Juan.
II
Calamidad, dolor, al reino del Norte,
quebrado escudo por industrial Corte.
Cáncer, temor, peste, jinete de muerte,
hambre y pobreza para el débil y el fuerte.
III
Doce los años a dos miles pasados,
fuegos terribles de los cielos llegados.
Inmensa mole el espacio surcará:
hijo de la tierra y el mar temerá.
IV
Viejo marciano, milenaria presencia,
rojo su rostro, despertará a la Ciencia.
Águila en vuelo buscará en su verdad,
los esqueletos de una antigua ciudad.
V
Extraño ser como asido a un emeterio,
revelará el hielo un sin igual misterio.
Ínfimo al ojo el diminuto animal,
sólo será visto a través de un cristal.
VI
Raro artefacto que en bruñido metal,
guarda un heraldo de círculo infernal,
que al toque de un cuerno, silente proeza,
morirá toda carne por la cabeza.
VII
Pulmones, hígado, páncreas, corazón,
máquina en manos por medica razón.
Galenos ágiles de rostros tapados
los harán al cuerpo por hilo amarrados.
VIII
Del cielo, gran Dios, el enigmático tubo,
será portento como jamas lo hubo.
Revelan sus ojos, rostros al inverso,
traerán regalos otros del universo.
IX
Será la cabra, el conejo y el venado,
de sangre por abominacion drenado.
De extraño mundo llega el monstruoso ser,
que en el oscuro sus ojos podrás ver.
X
Asombro, grito, clamor del Vaticano,
no dará crédito el corazón humano.
Descenderán hermanos del albo Vimana,
Buda, Jesús, Krishna cual sol de mañana.
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