Se escuchó un trueno,
todo retumbó y luego,
anunciándose primero
con suave brisa,
el rocío seguido,
se soltó el aguacero.
Así como el trueno
el corazón retumba
cuando aún no se conoce
ese ser sereno,
el alma que dirima
penas que la razón carcome
y nos deja padeciendo
interminables noches de desvelo.
No será brisa,
tampoco rocío,
menos aguaceros,
pero si algo es cierto;
un suspiro,
un sollozo
y luego un desparrame
de sonetos que te dicen
ven amor mío que aquí te espero.
Sibelius.
todo retumbó y luego,
anunciándose primero
con suave brisa,
el rocío seguido,
se soltó el aguacero.
Así como el trueno
el corazón retumba
cuando aún no se conoce
ese ser sereno,
el alma que dirima
penas que la razón carcome
y nos deja padeciendo
interminables noches de desvelo.
No será brisa,
tampoco rocío,
menos aguaceros,
pero si algo es cierto;
un suspiro,
un sollozo
y luego un desparrame
de sonetos que te dicen
ven amor mío que aquí te espero.
Sibelius.
::::