*Sabrina*
Una niña gris
En la línea de fuego
sólo hay piel calcinada.
sólo hay piel calcinada.
Entre sol y soledades
Anastacia no ve luz,
la inventa
cuando está dormida,
su cabeza es un péndulo
en el horizonte espumoso
de sus hombros.
sus ojos son dos hojas verdes
que perecen en la noche más oscura,
roba el viento de su garganta,
para intentar alcanzar
su alma esquiva
y termina aniquilando el intento
de rodillas a su locura.
Tiene tristezas
en las fisuras de sus labios,
en sus senos,
un laberinto de fantasmas
que recorre
una peca tímida
vestida por La Viuda,
-su luna de caramelo-
vive pintando
muecas en su rostro
o haciéndole amigos
a la soledad con el cordón dorado
que guarda en una gaveta.
Escala sueños con las uñas,
y escupe los restos que murieron
en su boca.
Colecciona tardes negras
para embellecer
su sombra y grises gotas
para darle de beber a su vientre,
abanica tres porqués
desde su razones
así no se enfrenta día y noche
al ciclo REM de sus pesadillas.
Anastacia come hilos
en primavera,
para intentar amarrar
las voces a su cintura,
mientras que en verano
abre los brazos
cada día impar
para asegurarse
que lo que sea que venga
no la tome desprevenida.
Acuna estrellas en su pañuelo
de lágrimas y no llora,
porque le teme a la lluvia.
Le hace un mapa a
su almohada para no perderse
en las habitaciones
subyacentes a sus sienes.
Resucita cada mañana
la misma alondra
de ganas
que muere entre sus piernas,
la libera
en una ventana ajena
y no espera más que su muerte.
.................................A Anastacia y sus hilos dorados.
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