Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Cuando yo muera
no me envíen
rápido a la tumba
esperen los pájaros,
las flores y al cura
entonando el evangelio.
Vengan al hueco,
lleguen sonrientes,
sin apresuramiento
lean mi nombre
entre las guirnaldas
de flores frescas
que adornarán mi
paso a ultratumba.
No me olviden,
soñaré desde el edén
melancólicos delirios y
un sueño inmortal.
La imaginación meditativa
verá cruzar mi sombra fascinada
y a su paso dirán con sorna:
¡Ve… este revivió!.
no me envíen
rápido a la tumba
esperen los pájaros,
las flores y al cura
entonando el evangelio.
Vengan al hueco,
lleguen sonrientes,
sin apresuramiento
lean mi nombre
entre las guirnaldas
de flores frescas
que adornarán mi
paso a ultratumba.
No me olviden,
soñaré desde el edén
melancólicos delirios y
un sueño inmortal.
La imaginación meditativa
verá cruzar mi sombra fascinada
y a su paso dirán con sorna:
¡Ve… este revivió!.
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