POESIA PRIMERA
Le hablo a un mar inexistente
a la ola que me hechiza
recuerdo una infancia marchita
y en el alma tengo latiendo
ese beso que jamás le di al tiempo.
Guardo playas en mis manos
arrecifes constelados en mis dedos
y por más que quiero
no consigo retener a la luna
se me escapan los luceros que visten mis días.
Plata se asienta en mis sienes
ojeras forman el hábitat de mi cara
mientras mi rostro sin facciones
desdibuja a las penas y deja
que las palabras se despidan pretéritas.
Busco rincones en el alma
para dejar los arcones llenos de años
saber que antaño fue poesía
lo que ahora es estrofa que se escatima
en pasos largos sin camino.
Arrojo al destino todos mis muertos
al cuchillo que divide a las nubes
lo tiño de lágrima y sangre
andando ando a esperarte
en el lado del camino
dónde no duerme nadie.
Finjo ser poeta cuando solo soy hombre
merodeando los labios del tiempo
y a la Rosa de los Vientos
sólo quiero vestirla de largo
para bailar en el lago del olvido.
Ahogar en silencio a mis oídos
sin escuchar al pensamiento
mientras me siento ser vivo
viviendo cada momento vividó
no hablarme mientras te rezo.
Clandestino es el paisaje
por dónde se mueve mi sombra
sin equipaje ni paraguas
va haciendo aguas mientras llueve
yo sin moverme la despido alejándose.
Sin quererlo te vivo amando
despojando a tu falda de sus hilos
hacerte iglesia sin imagen en tu pelvis
redondearte el ombligo con un rosario
y a la primera campanada del amanecer
quedarme dormido por siempre en tu pecho.
Le hablo a un mar inexistente
a la ola que me hechiza
recuerdo una infancia marchita
y en el alma tengo latiendo
ese beso que jamás le di al tiempo.
Guardo playas en mis manos
arrecifes constelados en mis dedos
y por más que quiero
no consigo retener a la luna
se me escapan los luceros que visten mis días.
Plata se asienta en mis sienes
ojeras forman el hábitat de mi cara
mientras mi rostro sin facciones
desdibuja a las penas y deja
que las palabras se despidan pretéritas.
Busco rincones en el alma
para dejar los arcones llenos de años
saber que antaño fue poesía
lo que ahora es estrofa que se escatima
en pasos largos sin camino.
Arrojo al destino todos mis muertos
al cuchillo que divide a las nubes
lo tiño de lágrima y sangre
andando ando a esperarte
en el lado del camino
dónde no duerme nadie.
Finjo ser poeta cuando solo soy hombre
merodeando los labios del tiempo
y a la Rosa de los Vientos
sólo quiero vestirla de largo
para bailar en el lago del olvido.
Ahogar en silencio a mis oídos
sin escuchar al pensamiento
mientras me siento ser vivo
viviendo cada momento vividó
no hablarme mientras te rezo.
Clandestino es el paisaje
por dónde se mueve mi sombra
sin equipaje ni paraguas
va haciendo aguas mientras llueve
yo sin moverme la despido alejándose.
Sin quererlo te vivo amando
despojando a tu falda de sus hilos
hacerte iglesia sin imagen en tu pelvis
redondearte el ombligo con un rosario
y a la primera campanada del amanecer
quedarme dormido por siempre en tu pecho.
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