Cafla
Poeta recién llegado
Después de tantas críticas y prejuicios,
tú te conviertes en mi heroína,
a veces en un misterio caminante.
Hemos andado tantas veredas juntas,
parlando todas las noches sin cansancio.
Evolucionamos y llegamos hasta una cierta madurez,
no una completa, sino aquella de cada una.
entonces es cuando me pregunto y admiro
cómo es que después de actos maléficos y tratos no deseados,
puedes contarlos sin llorar
te encuentro fuerte, fría, inmutable,
quizás es tu enorme egoísmo y dudo a veces de tu capacidad de amar,
lo haces a tu manera, pero siempre estás tú primero.
pero no lloras, quizás lo haces, quizás lo has hecho,
yo no te veo, nadie te ha visto.
Me gustaría contagiarme de esa frialdad,
ni siquiera puedo contenerme al contar las historias tristes,
soy un patético ejemplo de ser humano,
¿Qué eres tú?
En esta gran diferencia se mantiene la amistad.
te encuentro sumida en el mismo mundo que tuviste cuando éramos niñas,
sólo que con protagonistas y extras más grandes y maduros,
las circunstancias son diferentes,
pero tus problemas siguen siendo los mismos.
Creciste de todas maneras, excepto en eso.
Tú sólo evades y puedes vivir felizmente,
mientras que yo también lo hago,
pero cada cierto tiempo decaigo.
tú te conviertes en mi heroína,
a veces en un misterio caminante.
Hemos andado tantas veredas juntas,
parlando todas las noches sin cansancio.
Evolucionamos y llegamos hasta una cierta madurez,
no una completa, sino aquella de cada una.
entonces es cuando me pregunto y admiro
cómo es que después de actos maléficos y tratos no deseados,
puedes contarlos sin llorar
te encuentro fuerte, fría, inmutable,
quizás es tu enorme egoísmo y dudo a veces de tu capacidad de amar,
lo haces a tu manera, pero siempre estás tú primero.
pero no lloras, quizás lo haces, quizás lo has hecho,
yo no te veo, nadie te ha visto.
Me gustaría contagiarme de esa frialdad,
ni siquiera puedo contenerme al contar las historias tristes,
soy un patético ejemplo de ser humano,
¿Qué eres tú?
En esta gran diferencia se mantiene la amistad.
te encuentro sumida en el mismo mundo que tuviste cuando éramos niñas,
sólo que con protagonistas y extras más grandes y maduros,
las circunstancias son diferentes,
pero tus problemas siguen siendo los mismos.
Creciste de todas maneras, excepto en eso.
Tú sólo evades y puedes vivir felizmente,
mientras que yo también lo hago,
pero cada cierto tiempo decaigo.