Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Despierta gitana
que llama el camino.
Despierta mi cielo que'l ángel vive...
camina conmigo.
Rebosa la alforja
al mato florido,
que'l bayo rabioso la luna vuela
en fiero relincho!
Valija tus lienzos,
tus cartas, tus santos,
mujer, que por áspide cruel perdimos
hogar el que amamos.
No llores preciosa
que's nuestro destino
soñar al arrullo de una vereda
de siglos perdidos.
No sufras mi niña,
que vuele orgullosa
al viento rebelde tu cabellera
de plácidas olas.
Que lleven tus labios
de fuego el carmín,
y en alto tu frente ya sin tornar
al verno a morir...
Que reinen tus ojos,
abismo profundo;
que brillen cual mágica luminaria
en nuestro andar juntos.
Que rasgue el espacio
azul castañeo,
al son de guitarras y de canciones
febril taconero!
Despierta mi amada
que muere la noche,
que Dios ya nos libra para que'l sierpe
ya nunca nos toque.
Bendita la mancia
de tus manos cultas,
que ciertas verán la luz de las sendas
que esperan futuras!
que llama el camino.
Despierta mi cielo que'l ángel vive...
camina conmigo.
Rebosa la alforja
al mato florido,
que'l bayo rabioso la luna vuela
en fiero relincho!
Valija tus lienzos,
tus cartas, tus santos,
mujer, que por áspide cruel perdimos
hogar el que amamos.
No llores preciosa
que's nuestro destino
soñar al arrullo de una vereda
de siglos perdidos.
No sufras mi niña,
que vuele orgullosa
al viento rebelde tu cabellera
de plácidas olas.
Que lleven tus labios
de fuego el carmín,
y en alto tu frente ya sin tornar
al verno a morir...
Que reinen tus ojos,
abismo profundo;
que brillen cual mágica luminaria
en nuestro andar juntos.
Que rasgue el espacio
azul castañeo,
al son de guitarras y de canciones
febril taconero!
Despierta mi amada
que muere la noche,
que Dios ya nos libra para que'l sierpe
ya nunca nos toque.
Bendita la mancia
de tus manos cultas,
que ciertas verán la luz de las sendas
que esperan futuras!
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