Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ay de la blanca llorona,
ay que llora sin consuelo,
porque no hay luz en el cielo
ni laurel pa' su corona.
Ay de la cruel decepción,
ay del beso que se entrega,
iluso en niña pasión
pa' morir por mano ciega.
Ay mi divina patrona,
dale paz a ese desvelo.
Levanta su alma del suelo
por la cruz que la perdona.
ay que llora sin consuelo,
porque no hay luz en el cielo
ni laurel pa' su corona.
Ay de la cruel decepción,
ay del beso que se entrega,
iluso en niña pasión
pa' morir por mano ciega.
Ay mi divina patrona,
dale paz a ese desvelo.
Levanta su alma del suelo
por la cruz que la perdona.
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