Sol de mañana
Poeta veterana en el Portal
Todas las noches el príncipe
abandonaba su castillo,
él salia a caminar,
andaba a la orilla del mar.
Y bajo la luz de la luna,
emergió entre las olas
Una hermosa sirena
Que no lo dejaba de mirar.
Ahora tantas y tantas veces
en las noches serenas,
el príncipe y la sirena
se citaban en aquel hermoso lugar.
Así pasaron un par de años
y ya no se podían separar,
estaban tan acostumbrados
que se empezaron a extrañar.
La sirena lo escuchaba embelesada
y él no dejaba de hablar,
la sirena lo amaba,
pero ella, era del mar.
Un día el príncipe
no regreso mas al lugar,
pues él solo pensaba
que ella era irreal.
La sirena desesperada
lo quiso salir a buscar,
ella quiso ser real,
abandonando las olas del mar.
y ahora el príncipe
ya no la podrá mirar,
ella yace inerte
en las profundidades del mar.
El príncipe la recuerda
y sale a caminar,
él imagina su canto
mientras camina ala orilla del mar.
abandonaba su castillo,
él salia a caminar,
andaba a la orilla del mar.
Y bajo la luz de la luna,
emergió entre las olas
Una hermosa sirena
Que no lo dejaba de mirar.
Ahora tantas y tantas veces
en las noches serenas,
el príncipe y la sirena
se citaban en aquel hermoso lugar.
Así pasaron un par de años
y ya no se podían separar,
estaban tan acostumbrados
que se empezaron a extrañar.
La sirena lo escuchaba embelesada
y él no dejaba de hablar,
la sirena lo amaba,
pero ella, era del mar.
Un día el príncipe
no regreso mas al lugar,
pues él solo pensaba
que ella era irreal.
La sirena desesperada
lo quiso salir a buscar,
ella quiso ser real,
abandonando las olas del mar.
y ahora el príncipe
ya no la podrá mirar,
ella yace inerte
en las profundidades del mar.
El príncipe la recuerda
y sale a caminar,
él imagina su canto
mientras camina ala orilla del mar.