Letras Inspiradas
Poeta adicto al portal
Asfixiando grano tras grano
ocultando mis ojos en el ardor de tus giros
aspirando las sacudidas en el tiempo
Levitando en noches de madrugadas
sobre éstas luces con olor a hierbas
filtrandose en los poros
hostigando cada humedad resbalada
Cae un segundo, intento agrietar los espejos
que se desvanecen débilmente
en el cierre de mi penumbra luna
Titilando mi blanca luna que se arroja
a esa piel fría que atraviesa
mi volátil agudeza a destilar
una mácula teñida que oscurece su silencio
Se aprisiona un segundo, intento abrumar
su sueño de aire profundo
que marcan esas tierras lejanas
Extenuando mis ecos latidos
que se detienen lívidamente
en dos segundos que se tensan, que se oprimen
en cada cornia e indagan en su silencio
Roza un segundo, intento impregnar
con aromas su calurosa anatomía
quien júbila en su víl día a día
Indagando mi pertinente refugio
encalcado de carencia, como el incisivo
camino que se desvanece en un segundo
y quien le recuerda en su silencio
ocultando mis ojos en el ardor de tus giros
aspirando las sacudidas en el tiempo
Levitando en noches de madrugadas
sobre éstas luces con olor a hierbas
filtrandose en los poros
hostigando cada humedad resbalada
Cae un segundo, intento agrietar los espejos
que se desvanecen débilmente
en el cierre de mi penumbra luna
Titilando mi blanca luna que se arroja
a esa piel fría que atraviesa
mi volátil agudeza a destilar
una mácula teñida que oscurece su silencio
Se aprisiona un segundo, intento abrumar
su sueño de aire profundo
que marcan esas tierras lejanas
Extenuando mis ecos latidos
que se detienen lívidamente
en dos segundos que se tensan, que se oprimen
en cada cornia e indagan en su silencio
Roza un segundo, intento impregnar
con aromas su calurosa anatomía
quien júbila en su víl día a día
Indagando mi pertinente refugio
encalcado de carencia, como el incisivo
camino que se desvanece en un segundo
y quien le recuerda en su silencio