Javi C.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy me siento bien.
No tengo ninguna razón para ello.
Las obsesiones que tanto me acompañan
se tornaron, hoy, divagaciones, ensoñaciones.
Sentí la emoción dibujando una sonrisa
en mis labios, en mi rostro,
en todo aquello que veía
mientras conducía.
Hoy, los pensamientos,
tuvieron dueño declarado, desenmascarado,
no un esclavo al que martillear sus sienes,
agujerear su cara, su piel, su pecho y toda
su coraza. Ni siquiera intento hallar una explicación.
Hoy, sólo siento, siento,
la brisa de mi propia sonrisa
que acaricia, envuelve, todo enrededor.
Enciendo un cigarrillo.
Inesperadamente, no me siento
culpable por un lento suicidio,
otras veces, repetidamente condenable
por el juez implacable y los miembros
del jurado en el estrado de la sala de la conciencia.
Hoy sentí atravesar el muro erigido por los caprichos
de mi mente. Escuchaba una canción de Pink Floyd:
Another Brick in the wall.
Ayer esnifaba humo en el agua.
Hoy, tras la resaca, me siento bien.
¡Qué curioso es todo esto! me digo.
Miro el reloj. Son las nueve de la noche.
Recuerdo dijeron habían cambiado la hora. ¡Y una mierda!
nada ha cambiado. Son las nueve en el reloj. Son las nueve
es lo que veo yo.
Hoy, sólo me acompañanan gratos recuerdos.
Siento, me digo, todo es sencillo, nada
complejo.
¿Por qué? nada me importa.
El atman, el nirvana, la iluminación,
han de ser algo parecido a esto que siento;
tan sencillo, curioso.
La sonrisa inicial se multiplica, irradia y expande.
Gimo una carcajada.
Siento, soy capaz:
que Ilsa se quedará, de una puta vez, con Rick en Casablanca.
Que a William Wallace nunca le cortarán la
cabeza cuando acabe la película.
Siento que Whiney Houston se quedará
con el gilipollas del guardaespaldas que antes prefería
estar tras la sotana del predicador.
Sólo tengo un deseo,
quiero decirle a ese secundario maravilloso:
¡tócala Sam!,
y oír, escuchar, la canción,
junto al sonido que me embarga,
escuchar de nuevo
As Time Goes Bye
en Casablanca.
Hoy
me siento bien,
no tengo
ninguna razón.
No tengo ninguna razón para ello.
Las obsesiones que tanto me acompañan
se tornaron, hoy, divagaciones, ensoñaciones.
Sentí la emoción dibujando una sonrisa
en mis labios, en mi rostro,
en todo aquello que veía
mientras conducía.
Hoy, los pensamientos,
tuvieron dueño declarado, desenmascarado,
no un esclavo al que martillear sus sienes,
agujerear su cara, su piel, su pecho y toda
su coraza. Ni siquiera intento hallar una explicación.
Hoy, sólo siento, siento,
la brisa de mi propia sonrisa
que acaricia, envuelve, todo enrededor.
Enciendo un cigarrillo.
Inesperadamente, no me siento
culpable por un lento suicidio,
otras veces, repetidamente condenable
por el juez implacable y los miembros
del jurado en el estrado de la sala de la conciencia.
Hoy sentí atravesar el muro erigido por los caprichos
de mi mente. Escuchaba una canción de Pink Floyd:
Another Brick in the wall.
Ayer esnifaba humo en el agua.
Hoy, tras la resaca, me siento bien.
¡Qué curioso es todo esto! me digo.
Miro el reloj. Son las nueve de la noche.
Recuerdo dijeron habían cambiado la hora. ¡Y una mierda!
nada ha cambiado. Son las nueve en el reloj. Son las nueve
es lo que veo yo.
Hoy, sólo me acompañanan gratos recuerdos.
Siento, me digo, todo es sencillo, nada
complejo.
¿Por qué? nada me importa.
El atman, el nirvana, la iluminación,
han de ser algo parecido a esto que siento;
tan sencillo, curioso.
La sonrisa inicial se multiplica, irradia y expande.
Gimo una carcajada.
Siento, soy capaz:
que Ilsa se quedará, de una puta vez, con Rick en Casablanca.
Que a William Wallace nunca le cortarán la
cabeza cuando acabe la película.
Siento que Whiney Houston se quedará
con el gilipollas del guardaespaldas que antes prefería
estar tras la sotana del predicador.
Sólo tengo un deseo,
quiero decirle a ese secundario maravilloso:
¡tócala Sam!,
y oír, escuchar, la canción,
junto al sonido que me embarga,
escuchar de nuevo
As Time Goes Bye
en Casablanca.
Hoy
me siento bien,
no tengo
ninguna razón.
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::....así salió Liz....surge un momento, después una idea, y finalizado el viaje, se plasma espontánea en la hoja, corretea libre.....esto sentí y así lo escribí....dibujé la sonrisa en mis humildes versos estimada amiga....gracias, siempre, por tu presencia, por ser y estar.....un grandísimo abrazo.