Lucyfero
Poeta recién llegado
A mi madre
Pensé regalarte un mundo
porque el mío, he de decirte
tras un poema escribirte
que me lo diste rotundo.
Sé que a veces, soy inmundo
y por no ver, esa vida
que me entregaste aguerrida
el día en que yo nací.
Hoy te regalo yo a ti,
lírica, madre querida.
No sabes cuánto te admiro:
por fuerte, todo consigues
por justa, todo persigues
hasta tranquilo respiro.
Ser tal como tú, aspiro
cuando el futuro me alcance
y por mi senda yo avance
mirando siempre hacia atrás.
Aunque yo sé que jamás
sólo estaré en ese trance.
Siento mis gritos, tozudo
tal si no fueses mi madre
así como un cual compadre
que por la calle saludo.
Siento, si muertos sacudo
cuando maldigo enrabiado
que aquello que haya pensado
no es así como lo hiciste.
¡Tantos cojones me diste!
Que se caen, por pesados.
Puedes sufrir, que te abrasa
por dinero, por futuro
porque no tengas un duro
con el que coma tu casa.
Puedes sufrir, que te arrasa
porque caigamos en cama
y así tu casa te clama
ayuda en ese dolor.
Mas no sufras, por favor
porque es que tu casa, te ama.
Hoy de octubre es, un veintiuno
y tal como hoy fue, del cielo
para nacer, dejó el vuelo
un ángel como ninguno.
Tu mama eres amor, uno
en poder ser, para un hijo
calor, amparo, cobijo
cariño, amor, devoción.
Con todo mi corazón
¡Felicidades! de tu hijo.
A mi madre.
Pensé regalarte un mundo
porque el mío, he de decirte
tras un poema escribirte
que me lo diste rotundo.
Sé que a veces, soy inmundo
y por no ver, esa vida
que me entregaste aguerrida
el día en que yo nací.
Hoy te regalo yo a ti,
lírica, madre querida.
No sabes cuánto te admiro:
por fuerte, todo consigues
por justa, todo persigues
hasta tranquilo respiro.
Ser tal como tú, aspiro
cuando el futuro me alcance
y por mi senda yo avance
mirando siempre hacia atrás.
Aunque yo sé que jamás
sólo estaré en ese trance.
Siento mis gritos, tozudo
tal si no fueses mi madre
así como un cual compadre
que por la calle saludo.
Siento, si muertos sacudo
cuando maldigo enrabiado
que aquello que haya pensado
no es así como lo hiciste.
¡Tantos cojones me diste!
Que se caen, por pesados.
Puedes sufrir, que te abrasa
por dinero, por futuro
porque no tengas un duro
con el que coma tu casa.
Puedes sufrir, que te arrasa
porque caigamos en cama
y así tu casa te clama
ayuda en ese dolor.
Mas no sufras, por favor
porque es que tu casa, te ama.
Hoy de octubre es, un veintiuno
y tal como hoy fue, del cielo
para nacer, dejó el vuelo
un ángel como ninguno.
Tu mama eres amor, uno
en poder ser, para un hijo
calor, amparo, cobijo
cariño, amor, devoción.
Con todo mi corazón
¡Felicidades! de tu hijo.
A mi madre.