Jesús Cáñez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con su voz abracadabra
la parca tilica y flaca
juega con un mete-saca
de extraña forma macabra.
Con sólo decir palabra
ya tiene en la bolsa el norte;
de bajo perfil el porte
y vacío de verdad,
con esta inseguridad
suma cifras el importe.
No es regional el problema
pues por doquiera pasea,
bailamos con la más fea
y el asunto ni se quema.
Mexicanos en dilema
y Catrina baila y canta.
Se cubre con blanca manta
el enorme estadio azteca,
mas el hilo de la rueca
se corta, mas no se espanta.
Con su cara de ultratumba
amenaza al ciudadano,
nuestro pueblo mexicano
día a día se derrumba.
Para que usted no sucumba
- me dice cantando un aria-
ya ponga su funeraria:
ése sí es un negociazo
pa' que tenga usted pedazo
de miseria hospitalaria.
Yo no quiero ese trabajo
-le respondo a doña parca-
no quiero un coche de marca
me quedo cual Dios me trajo
por eso, mejor me rajo.
Las cajitas de madera
son negocio de primera
y se dan al por mayor
pero no pa' mí. Mejor
cortamos la calavera.
la parca tilica y flaca
juega con un mete-saca
de extraña forma macabra.
Con sólo decir palabra
ya tiene en la bolsa el norte;
de bajo perfil el porte
y vacío de verdad,
con esta inseguridad
suma cifras el importe.
No es regional el problema
pues por doquiera pasea,
bailamos con la más fea
y el asunto ni se quema.
Mexicanos en dilema
y Catrina baila y canta.
Se cubre con blanca manta
el enorme estadio azteca,
mas el hilo de la rueca
se corta, mas no se espanta.
Con su cara de ultratumba
amenaza al ciudadano,
nuestro pueblo mexicano
día a día se derrumba.
Para que usted no sucumba
- me dice cantando un aria-
ya ponga su funeraria:
ése sí es un negociazo
pa' que tenga usted pedazo
de miseria hospitalaria.
Yo no quiero ese trabajo
-le respondo a doña parca-
no quiero un coche de marca
me quedo cual Dios me trajo
por eso, mejor me rajo.
Las cajitas de madera
son negocio de primera
y se dan al por mayor
pero no pa' mí. Mejor
cortamos la calavera.
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