Si un ínfimo mortal como es seguro
ve como yo, elevada su pobreza,
que en sueños comparé mi cuero duro
con los grandes poetas ¡Que torpeza!
Si los grandes tuvieron sus errores,
por ellos ha quedado una riqueza,
no creo que los míos son mejores,
mucho menos los crea una proeza.
Que por ellos será la misma gloria,
dejando demostrada su destreza,
yo no podré cantar la misma historia,
ni tampoco igualar esa presteza.
Homenaje en altar que se les rinde,
del gran Lope quisiera la cabeza,
ahí realizaba un buen deslinde,
de un poema tan lleno de belleza.
Un alguien que se dio tan ingenioso,
envidio de Quevedo su agudeza,
al momento escribía presuroso,
un verso dedicado a la nobleza.
Donde el poema dulce es amoroso,
es de Bécquer la gran delicadeza,
fue suave su escribir muy delicioso,
cantándole al amor su gran pureza.
Culpable se declara a Garcilaso,
que de sus versos nazca con viveza,
el soneto que salta sin retraso,
en España a posarse con firmeza.
Amantes de una espléndida doncella,
embajadores fueron de tristeza,
con sus versos que dan como querella,
Rubén y Amado dieron su fineza.
Cabalga en su rocín alucinante,
cabizbajo pensando ya bosteza,
que su romance se alza cual gigante
y la Mancha a Lepanto ya atraviesa.
Mucho puedo decir miles son ellos
y cada uno ha tenido su flaqueza,
no por esto se pierden sus destellos,
ni tampoco les quita su grandeza.
En fin que yo ni en sueños me comparo,
solo aspiro a seguir sus enseñanzas,
quien tuviera esas musas y su amparo,
es en mí, solo un sueño de esperanzas.
Felipe de Jesus Legorreta Levy.
Copyrigth INDAUTOR MèxicoCon todo respeto solicito la evaluacion de este poema en endecasìlabos serventesios.
ve como yo, elevada su pobreza,
que en sueños comparé mi cuero duro
con los grandes poetas ¡Que torpeza!
Si los grandes tuvieron sus errores,
por ellos ha quedado una riqueza,
no creo que los míos son mejores,
mucho menos los crea una proeza.
Que por ellos será la misma gloria,
dejando demostrada su destreza,
yo no podré cantar la misma historia,
ni tampoco igualar esa presteza.
Homenaje en altar que se les rinde,
del gran Lope quisiera la cabeza,
ahí realizaba un buen deslinde,
de un poema tan lleno de belleza.
Un alguien que se dio tan ingenioso,
envidio de Quevedo su agudeza,
al momento escribía presuroso,
un verso dedicado a la nobleza.
Donde el poema dulce es amoroso,
es de Bécquer la gran delicadeza,
fue suave su escribir muy delicioso,
cantándole al amor su gran pureza.
Culpable se declara a Garcilaso,
que de sus versos nazca con viveza,
el soneto que salta sin retraso,
en España a posarse con firmeza.
Amantes de una espléndida doncella,
embajadores fueron de tristeza,
con sus versos que dan como querella,
Rubén y Amado dieron su fineza.
Cabalga en su rocín alucinante,
cabizbajo pensando ya bosteza,
que su romance se alza cual gigante
y la Mancha a Lepanto ya atraviesa.
Mucho puedo decir miles son ellos
y cada uno ha tenido su flaqueza,
no por esto se pierden sus destellos,
ni tampoco les quita su grandeza.
En fin que yo ni en sueños me comparo,
solo aspiro a seguir sus enseñanzas,
quien tuviera esas musas y su amparo,
es en mí, solo un sueño de esperanzas.
Felipe de Jesus Legorreta Levy.
Copyrigth INDAUTOR MèxicoCon todo respeto solicito la evaluacion de este poema en endecasìlabos serventesios.
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