Pescador nublado
Poeta que considera el portal su segunda casa
Guardé el espejo que rompiste,
y hoy comencé a armarlo de nuevo,
para que cuando regreses, tu reflejo sepa que volviste.
Conservo esas últimas palabras tuyas,
las convertiré en mi frase más poderosa,
para que cuando regreses destruyas mis dudas.
Tengo mis libros en las páginas del día de tu partida,
así todo permaneció estático, hasta yo,
para que cuando regreses ya esté escondida mi herida.
Tengo la misma ropa, el mismo aroma, la misma esencia,
así no habrá forma de que me confundas, de que no me veas,
para que cuando regreses me tengas más pazciencia.
Coleccioné todas tus imágenes, tus momentos,
los atesoré como a mí mejor secreto,
para que cuando regreses juntos recordemos.
Amordacé a mi desolación, usé de cuerda al delirio,
los escondí, les cambié el nombre,
para que cuando regreses no haya más que alivio.
Traté de detener los ciclos lunares,
le rogué al universo que detuviera las traslaciones
para que cuando regreses los días parezcan todos iguales.
Traté de que el tiempo me hiciera respaldo,
que conspirara un poco conmigo,
para que cuando regreses esta vez esté a tu lado.
Respeté nuestros rituales, nuestra sagrada usanza,
la mesa se quedó puesta, y mis llaves en la entrada,
para que cuando regreses creas que no ha pasado nada.
Tengo lágrimas tuyas en una bolsa, bien conservadas,
cuando la sed me ataca las bebo, saboreo tu ausencia,
para que cuando regreses no escuches mis canciones apagadas.
Tengo todo de ti; porque me dejaste con nada,
ni siquiera he cerrado los ojos, de hacerlo perdería tu memoria,
para que cuando regreses ya no espere tu llegada.
Última edición:
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:: Muy buen poema Axel, paisano, amigo, es una de las mejores obras que he leído de ti.
::.Un abrazo enorme.