José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nacen impetuosos,
jóvenes
místicos latidos
que al alma atormentan.
Un paso más.
Infinito de los sueños
pausado movimiento, velo del tiempo.
Volcanes
Las olas
y los truenos
pliegues del universo eterno.
Testigo del pasado
Las estrellas subían del suelo
camino soñador
realidad,
excitación,
sinfonía de venganza
Un paso menos.
Una tarde.
El cielo se abrió: Libre imaginación.
Una historia sin fin
Todo empezó con el día dos.
A esos, a los replicantes que callan su muerte
A esos que catan el tiempo y sufren los vientos.
jóvenes
místicos latidos
que al alma atormentan.
Un paso más.
Infinito de los sueños
pausado movimiento, velo del tiempo.
Volcanes
Las olas
y los truenos
pliegues del universo eterno.
Testigo del pasado
Las estrellas subían del suelo
camino soñador
realidad,
excitación,
sinfonía de venganza
Un paso menos.
Una tarde.
El cielo se abrió: Libre imaginación.
Una historia sin fin
Todo empezó con el día dos.
A esos, a los replicantes que callan su muerte
A esos que catan el tiempo y sufren los vientos.