gabynog
Poeta asiduo al portal
Me conoces bien.
Sabés lo que me alienta
lo que me enorgullece
lo que me avergüenza
y lo que me angustia.
Sos la mano que me sostiene
cuando estoy por caer,
el hombro que me sirve de apoyo,
cuando no puedo más que llorar,
el consejo desde el corazón
cuando estoy confundida.
Sabés lo que me pasa, lo que pienso
mucho antes de que una palabra
pueda salir de mis labios.
Me entendés, me apoyás
Sin juicios, sin condiciones.
Yo también te conozco,
mucho más de lo que te imaginás
estoy acá, para vos,
siempre que me necesites.
No puedo aliviar tus dolores
cargándolos en mi espalda.
Pero puedo llorar tus lágrimas
reír tus alegrías,
compartir tus secretos,
confiarte los míos.
Ojalá nuestros caminos
sigan siempre paralelos,
que podamos seguir
creciendo juntas,
que nuestra amistad
resista el paso del tiempo.
Gracias por tu cariño,
gracias por tu comprensión.
Te aprecio infinitamente.
Este es mi consejo para vos:
Lo que hoy nos lastima,
mañana se convierte en anécdota
Lo que hoy nos parece imposible
mañana amanece en nuestras manos.
Te quiero, como vos a mí
Sin juicios, sin condiciones.
Sabés lo que me alienta
lo que me enorgullece
lo que me avergüenza
y lo que me angustia.
Sos la mano que me sostiene
cuando estoy por caer,
el hombro que me sirve de apoyo,
cuando no puedo más que llorar,
el consejo desde el corazón
cuando estoy confundida.
Sabés lo que me pasa, lo que pienso
mucho antes de que una palabra
pueda salir de mis labios.
Me entendés, me apoyás
Sin juicios, sin condiciones.
Yo también te conozco,
mucho más de lo que te imaginás
estoy acá, para vos,
siempre que me necesites.
No puedo aliviar tus dolores
cargándolos en mi espalda.
Pero puedo llorar tus lágrimas
reír tus alegrías,
compartir tus secretos,
confiarte los míos.
Ojalá nuestros caminos
sigan siempre paralelos,
que podamos seguir
creciendo juntas,
que nuestra amistad
resista el paso del tiempo.
Gracias por tu cariño,
gracias por tu comprensión.
Te aprecio infinitamente.
Este es mi consejo para vos:
Lo que hoy nos lastima,
mañana se convierte en anécdota
Lo que hoy nos parece imposible
mañana amanece en nuestras manos.
Te quiero, como vos a mí
Sin juicios, sin condiciones.
Última edición: