Puccinela
Poeta adicto al portal
Sigo aquí
No puedo soportar el destierro,
ese en el que me desangro en mil mares,
ese en el que no puedo subsistir,
y, aun así, sigo aquí.
Sigo aquí, donde muero cada día,
cada noche, cada eternidad.
Aquí, donde no existen verdades,
ni convicciones, ni aliento,
ni nada que hacer o que decir,
solo mirar al oscuro abajadero.
En esta alcoba de desesperación
me marchito, me descompongo,
esperando a que esto acabe,
sin fin ni comienzo.
Sigo aquí, mi sentir fallece,
los espejos ya no me miran
mientras me miro,
suplicando que esto acabe,
que acabe lo que nunca debió de empezar.
Y mientras, sigo aquí.
No puedo soportar el destierro,
ese en el que me desangro en mil mares,
ese en el que no puedo subsistir,
y, aun así, sigo aquí.
Sigo aquí, donde muero cada día,
cada noche, cada eternidad.
Aquí, donde no existen verdades,
ni convicciones, ni aliento,
ni nada que hacer o que decir,
solo mirar al oscuro abajadero.
En esta alcoba de desesperación
me marchito, me descompongo,
esperando a que esto acabe,
sin fin ni comienzo.
Sigo aquí, mi sentir fallece,
los espejos ya no me miran
mientras me miro,
suplicando que esto acabe,
que acabe lo que nunca debió de empezar.
Y mientras, sigo aquí.
Última edición: