Adrian Correa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ese espectáculo grandioso
no me canso de mirar,
te hundes como coloso
en el complaciente mar.
Las sombras se van alargando
tu brillo comienza a ceder,
hasta las nubes están mirando
este bello atardecer.
Lejos en el horizonte
tu figura desaparece,
como el cuerpo de un gigante
que muy lento se adormece.
De pronto ya te has ido
y una pena nos envuelve,
pero me siento complacido
porque tu brillo mañana vuelve
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