Hoy tú, errante, rebelde, perturbas mis horas,
huyes de puentes y recuerdos, ave sin nido,
tu andar sin raíces, amurallado de olvido,
derrama púrpura luz sobre ebrios bares Pandora.
Me gustaría tu cara cerca de la mía
tocar la orilla, la costa de tus labios,
tirar las paredes, la piedra que es silencio y desvarío,
y volver al beso, al amor que en tus labios me quería.
Tenía los ojos cerrados cuando te tenía,
por eso niña te acariciaba como ciego,
y había un galope triste, una sed y un ruego
de tenerte para perder la sombra y tornar al día.
Hoy busco tu pisada en la noche más negra
y me quedo a solas peregrinando recuerdos,
la madrugada deja aldeas de tristeza,
y una soledad que dice, que me quieres lejos.
huyes de puentes y recuerdos, ave sin nido,
tu andar sin raíces, amurallado de olvido,
derrama púrpura luz sobre ebrios bares Pandora.
Me gustaría tu cara cerca de la mía
tocar la orilla, la costa de tus labios,
tirar las paredes, la piedra que es silencio y desvarío,
y volver al beso, al amor que en tus labios me quería.
Tenía los ojos cerrados cuando te tenía,
por eso niña te acariciaba como ciego,
y había un galope triste, una sed y un ruego
de tenerte para perder la sombra y tornar al día.
Hoy busco tu pisada en la noche más negra
y me quedo a solas peregrinando recuerdos,
la madrugada deja aldeas de tristeza,
y una soledad que dice, que me quieres lejos.
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