Rolando Kindelan Nuñez
Poeta fiel al portal
La musa ya no viene, ya no atiende a las citas
ni siquiera llega tarde, como hace un tiempo...
Los poemas salen más largos, pero dicen menos
todo escrito que sobrevive, que sale a flote...
muere de despecho ante la opinión pública.
Ya no se escribe sin pensar,
ya no brotan los versos de antes;
y aún así sonríes, como poeta no te notas arruinado.
Piensas que no es tu culpa, que ya volverá la musa
si total... ella siempre vuelve.
No recuerdas, no analizas.
No piensas, no comprendes.
Tu entorno sigue inmune a tí
y tú inmune a tu guerra interior.
Ya nada es igual, pero no notas el cambio
y te sientas a escribir,
pero llenas el cesto de papeles arrugados.
Y culpas a la musa... pero la culpa es tuya!
porque estás en crisis existencial y no lo sabes
o no quieres saberlo.
No es culpa de aquella persona
que en algún momento te nubló el pensamiento;
ni del problema del trabajo que no se resolvió,
tampoco es culpa de la comida mal elaborada.
La culpa es tuya!
Porque no te quieres, no te amas, no duermes lo suficiente,
no dejas de fumar, te molesta llevar tantos dias sin un trago
no vas a una fiesta, dejas cada nuevo problema sobre los viejos...
Y te sientes mal.
Sin embargo para el mundo tu sonrisa característica sigue inerte,
la tristeza te consume y el mundo cree que estás contento.
Pero yo sé la verdad, y no te culpo
o mejor dicho, no puedo culparte a pesar de ser tu conciencia.
Creo que esta vez la distancia será quien cure todo...
en vez del tiempo.
Marcharemos lejos de este problemático ambiente.
A la vuelta creerás que el tiempo se distrajo,
dejarás de mirar las cosas con tu ojo ciego
y verás todo como es.
Te acordarás de pensar, te surgirán las ideas;
todo seguirá su curso habitual.
Te sentirás felíz...
Y tu alegría característica volverá a ser tuya y no del mundo.
ni siquiera llega tarde, como hace un tiempo...
Los poemas salen más largos, pero dicen menos
todo escrito que sobrevive, que sale a flote...
muere de despecho ante la opinión pública.
Ya no se escribe sin pensar,
ya no brotan los versos de antes;
y aún así sonríes, como poeta no te notas arruinado.
Piensas que no es tu culpa, que ya volverá la musa
si total... ella siempre vuelve.
No recuerdas, no analizas.
No piensas, no comprendes.
Tu entorno sigue inmune a tí
y tú inmune a tu guerra interior.
Ya nada es igual, pero no notas el cambio
y te sientas a escribir,
pero llenas el cesto de papeles arrugados.
Y culpas a la musa... pero la culpa es tuya!
porque estás en crisis existencial y no lo sabes
o no quieres saberlo.
No es culpa de aquella persona
que en algún momento te nubló el pensamiento;
ni del problema del trabajo que no se resolvió,
tampoco es culpa de la comida mal elaborada.
La culpa es tuya!
Porque no te quieres, no te amas, no duermes lo suficiente,
no dejas de fumar, te molesta llevar tantos dias sin un trago
no vas a una fiesta, dejas cada nuevo problema sobre los viejos...
Y te sientes mal.
Sin embargo para el mundo tu sonrisa característica sigue inerte,
la tristeza te consume y el mundo cree que estás contento.
Pero yo sé la verdad, y no te culpo
o mejor dicho, no puedo culparte a pesar de ser tu conciencia.
Creo que esta vez la distancia será quien cure todo...
en vez del tiempo.
Marcharemos lejos de este problemático ambiente.
A la vuelta creerás que el tiempo se distrajo,
dejarás de mirar las cosas con tu ojo ciego
y verás todo como es.
Te acordarás de pensar, te surgirán las ideas;
todo seguirá su curso habitual.
Te sentirás felíz...
Y tu alegría característica volverá a ser tuya y no del mundo.