*Sabrina*
Una niña gris
Mi norte sin el sur
magnetiza tus lunares,
aísla el extremo de mi locura infinita
y entrelaza sin decoros
nuestras espaldas.
Esta tarde
............ y tu nombre
me obligan a respirarte
aguardando el aliento que ensordece
el mutismo de una voz fluorescente
entre las cortinas
que termina por llamarme
con letras aleatorias
para verme
anhelar el camino
de escape
fuera de mi misma.
Quizá no pueda
medir más, el tiempo,
como cuentagotas de los momentos
en lo que esperaba tus uñas de aire,
zigzagueando en mi luna.
Pero puedo
torturar la aurora
y hacerla luz de tus cabellos,
puedo esconderme en tus destellos
acunada en una noche sin brisa,
puedo morir esperando una caricia sin culpa
y una sonrisa sin rostro
que encienda el más tenue de mis latidos
y puedo amarte a ciegas
lustrando en el viento, tu aroma..
Y aunque en este presente de lirios púrpura
sienta que
............paulatinamente
el otoño se vuelve más eterno debajo del cosmos
que la curvatura del cielo susurra,
nunca quise la soledad de tu cuerpo,
si no mi ausencia dentro de tu cristalizada figura
cerrando los espasmos de distancia
que nos inventamos.
El no encontrarte
-todavía-
es
como andar
de dedos ciegos,
acariciando tantas manos
sin llegar a las tuyas,
sin vacilarme en el reflejo
del espejo de tus pupilas
y darle el punto final
a este juego de palabras mudas.
Esta dualidad
hace los sentidos esclavos
de la fantasía que es tu universo azul
de histriónica melodía,
mientras que la realidad
me muestra inhalada
en lazos de cobre
que jalan de mí,
como títere que ha perdido
sus extremidades.
Pero el anhelo,
la sencillez del amanecer
que te traerá conmigo,
me sostiene
y aunque la gravedad rompa las estrellas en mi boca,
el beso de tu madrugada
me dejará con las cinco puntas que me hacen
elevarme con las mariposas de mi fuego interno
en busca de ese instante en el que te vea
y todo, con sus ausencias y vacíos
termine armando infinidades de sonrisas a tu lado.
Algún día
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