En la monotonía de la espera,
que nadie quiere y a todos llega.
Aprende a tener paciencia.
Tu cuerpo detenido y tu mente
que no quiere quedarse
quieta ni sujeta,
huye hacia el alma.
Mientras esperas
se libre y vuela.
Ve por ríos de luz y verdes prados
siguiendo el Sol, metiéndote en él.
Volviendo con Luz renovada
de habernos sentido Sol
en la espera.
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