legendario
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuántas veces volé raudo
muchos cielos
buscando prolijo
el lugar perfecto.
Volé, volé;
a veces sin rumbo
indagando un seno
donde disipar
el miedo
Y volé cansado,
víctima del sopor
y el hambre
de volver a unas entrañas
para inmiscuirme a medias;
y volé también
tomado de la mano .
Pero aquella ocasión
estaba solo
la oca que me acompañaba
se había extraviado antes
y un invierno arreciaba
cruel mis disparates
Vi a otros pájaros
volar errantes
en parejas tomados
de sus manos
como amantes
Y yo solo;
envidiaba los cortejos
en que convulsionaban
de amor los noveles
migrantes
Hice estación
en un desierto:
una ola de arena
me hizo alucinar
con una playa
e intenté padecer
solo aquella errata
Mas, envuelto
en el torbellino
de aquel patético espejismo,
vi a mí alrededor,
y en la nublada arena
de las dunas,
una oca extraviada
susurraba graznidos
de imponencia
y un despecho felón
le había cortado las alas
Intenté compartir
con ella un dual
de soledades
donde se guarezcan a rencor
sentimientos de mortales
y paliar con agua
de azahares, los dolores
que dejan los extravíos
de lúgubres amores
Grazné algunos sonidos
que a ella le supieron
a alabanzas,
el coraje extrajo
fuerzas de flaqueza
donde el graznido
sordo y ronco,
supo a gorjeo arrullador
y emprendimos el vuelo
a rompevientos;
al menos ya éramos dos,
o uno al lado del otro
en franca anchura
No fue suma de penas,
la soledad compartida
hizo florecer
un sinergismo de consuelos;
paliativo de amor
que a torpes tientas
hizo del aire
un llevadero vuelo
Al paso ya,
por floridas regiones
se sumaron otros
ánades errantes
que también fueron víctimas
de extravíos filiales
y que al migrar solos
encontraron alivio
en otras alas
Hoy el solitario ánsar migratorio,
no es más que un inmortal
sobreviviente
con coraza de acero,
que frente a los amores
gorjea seguro
y vuelca lo más duros corazones
muchos cielos
buscando prolijo
el lugar perfecto.
Volé, volé;
a veces sin rumbo
indagando un seno
donde disipar
el miedo
Y volé cansado,
víctima del sopor
y el hambre
de volver a unas entrañas
para inmiscuirme a medias;
y volé también
tomado de la mano .
Pero aquella ocasión
estaba solo
la oca que me acompañaba
se había extraviado antes
y un invierno arreciaba
cruel mis disparates
Vi a otros pájaros
volar errantes
en parejas tomados
de sus manos
como amantes
Y yo solo;
envidiaba los cortejos
en que convulsionaban
de amor los noveles
migrantes
Hice estación
en un desierto:
una ola de arena
me hizo alucinar
con una playa
e intenté padecer
solo aquella errata
Mas, envuelto
en el torbellino
de aquel patético espejismo,
vi a mí alrededor,
y en la nublada arena
de las dunas,
una oca extraviada
susurraba graznidos
de imponencia
y un despecho felón
le había cortado las alas
Intenté compartir
con ella un dual
de soledades
donde se guarezcan a rencor
sentimientos de mortales
y paliar con agua
de azahares, los dolores
que dejan los extravíos
de lúgubres amores
Grazné algunos sonidos
que a ella le supieron
a alabanzas,
el coraje extrajo
fuerzas de flaqueza
donde el graznido
sordo y ronco,
supo a gorjeo arrullador
y emprendimos el vuelo
a rompevientos;
al menos ya éramos dos,
o uno al lado del otro
en franca anchura
No fue suma de penas,
la soledad compartida
hizo florecer
un sinergismo de consuelos;
paliativo de amor
que a torpes tientas
hizo del aire
un llevadero vuelo
Al paso ya,
por floridas regiones
se sumaron otros
ánades errantes
que también fueron víctimas
de extravíos filiales
y que al migrar solos
encontraron alivio
en otras alas
Hoy el solitario ánsar migratorio,
no es más que un inmortal
sobreviviente
con coraza de acero,
que frente a los amores
gorjea seguro
y vuelca lo más duros corazones
Última edición:
::Gracias corazoncito, no sabes cuan feliz me haces, un abrazo grandote...
