Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Lo que yo escriba,
solamente es eso,
soñar se compadece
lejos en el distante azul,
digo, el amor
no es algo ligero,
habita debajo
de un rosal,
donde los colores
forman el nido y
aún el viento,
al cual imita.
¡Ah y el futuro!,
conocido como
muchas sonrisas
que suben por
las espaldas,
luminosidad en los ojos,
roca que sobresale
en el mar.
El amor baila en casa
y espera por mí,
no soy ahora la
persona loca triste
que lloró en las risas,
no, están fuera los
puntales de dolor
que cubrían mi cuerpo.
Sí, y como
abarco demasiado,
mis ojos serán ciegos,
caminaré como perro
herido en busca de
la protección de
unas manos suaves.
¡Guste al envidioso
mundo o no...!
Bueno, le concederé
al menos un saludo
solemne y frío,
como mucho, un
gesto indiferente,
porque mi calma
va floreciendo.
Tan pronto como ustedes
oigan sobre mí sonreír
deben saber solamente
que la semilla existe,
va germinando
en este fértil arado,
donde la raíz profunda
todavía no se ve.
solamente es eso,
soñar se compadece
lejos en el distante azul,
digo, el amor
no es algo ligero,
habita debajo
de un rosal,
donde los colores
forman el nido y
aún el viento,
al cual imita.
¡Ah y el futuro!,
conocido como
muchas sonrisas
que suben por
las espaldas,
luminosidad en los ojos,
roca que sobresale
en el mar.
El amor baila en casa
y espera por mí,
no soy ahora la
persona loca triste
que lloró en las risas,
no, están fuera los
puntales de dolor
que cubrían mi cuerpo.
Sí, y como
abarco demasiado,
mis ojos serán ciegos,
caminaré como perro
herido en busca de
la protección de
unas manos suaves.
¡Guste al envidioso
mundo o no...!
Bueno, le concederé
al menos un saludo
solemne y frío,
como mucho, un
gesto indiferente,
porque mi calma
va floreciendo.
Tan pronto como ustedes
oigan sobre mí sonreír
deben saber solamente
que la semilla existe,
va germinando
en este fértil arado,
donde la raíz profunda
todavía no se ve.
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