reltih
Poeta que considera el portal su segunda casa
He empalado en la llaga de una estrella muerta
la crucifixión de una sombra;
su tiempo aún no se ha terminado,
pero la herejía suspendida del espacio
la condenó a vivir inertemente en lo abstracto.
¿ Cuántas de ellas requieren del verdugo de la luz?
Como prófuga he descubierto a mi alma
tratando de engañar ángeles citadinos,
burlando cercos de alboreas agonizantes
para cruzar la única frontera inexistente.
Me sorprende su vulgar insistencia
de querer ser un suicidio voluntario
-o más bien quiere ser libre-
y como una estela, querrá morir fugazmente.
Hay brotes de espigas después del vomito de la oscuridad,
en la aridez de un nuevo inhóspito despertaré,
ahí, donde todo es imperfecto, porque la existencia
es un milagro acaparado por lo eterno.
De todas las crucifixiones verdaderas del alma,
se cosecharán lenguas húmedas con antídotos
para que laman las diversas heridas de las estrellas
y se produzca el estallido de una victoriosa mortalidad.
Copyright © 2009 Derechos Reservados
la crucifixión de una sombra;
su tiempo aún no se ha terminado,
pero la herejía suspendida del espacio
la condenó a vivir inertemente en lo abstracto.
¿ Cuántas de ellas requieren del verdugo de la luz?
Como prófuga he descubierto a mi alma
tratando de engañar ángeles citadinos,
burlando cercos de alboreas agonizantes
para cruzar la única frontera inexistente.
Me sorprende su vulgar insistencia
de querer ser un suicidio voluntario
-o más bien quiere ser libre-
y como una estela, querrá morir fugazmente.
Hay brotes de espigas después del vomito de la oscuridad,
en la aridez de un nuevo inhóspito despertaré,
ahí, donde todo es imperfecto, porque la existencia
es un milagro acaparado por lo eterno.
De todas las crucifixiones verdaderas del alma,
se cosecharán lenguas húmedas con antídotos
para que laman las diversas heridas de las estrellas
y se produzca el estallido de una victoriosa mortalidad.
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