GRECHKA LEE MALDONADO
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lluvia de recuerdos,
se desbordan en sus noches solitarias
amargos pensamientos atraviesan como espinas
y es su pecho torrente de lánguidas emociones
Divagando incertidumbres,
agolpan los recuerdos como dardos en su mente
arrebatándole la calma y el sosiego,
presagio del destino que trunco su mirada
Lamento frágil del devenir incierto
gritos de rencor y odio,
que solo aturde mas el sentimiento
dolientes huellas minadas por los celos
¿Cuánto coraje llevas atado en tu corazón?
¿cuánto dolor y desesperación atormenta tu alma?
¿Si por un momento se detuviera tu corazón
implorarías la muerte a cambio de su amor?
Vanas palabras vertidas por el miedo
a lo que nunca atesoro,
infiriendo el engaño y la mentira
efecto que de ti nunca extrañaría
¡Ve anda despliega tus alas !
si eso es lo que quieres,
en vuelo acoplado a tu egoísmo
deja que atraviesa el coraje en tu guarida
y guárdate tus lamentos para el final de la obra
Que de tus marañas el mundo está agobiado
por saber de cierto la naturaleza de tu espíritu
Aquel que pregona su amor a los confines del infinito
reclamando justicia al universo,
cobijando sus brazos ante la angustia
sin querer luchar su sueño,
para luego morir,
¡En el engaño de su propia traición!
Grechka Lee Maldonado
Marzo23, 20009
se desbordan en sus noches solitarias
amargos pensamientos atraviesan como espinas
y es su pecho torrente de lánguidas emociones
Divagando incertidumbres,
agolpan los recuerdos como dardos en su mente
arrebatándole la calma y el sosiego,
presagio del destino que trunco su mirada
Lamento frágil del devenir incierto
gritos de rencor y odio,
que solo aturde mas el sentimiento
dolientes huellas minadas por los celos
¿Cuánto coraje llevas atado en tu corazón?
¿cuánto dolor y desesperación atormenta tu alma?
¿Si por un momento se detuviera tu corazón
implorarías la muerte a cambio de su amor?
Vanas palabras vertidas por el miedo
a lo que nunca atesoro,
infiriendo el engaño y la mentira
efecto que de ti nunca extrañaría
¡Ve anda despliega tus alas !
si eso es lo que quieres,
en vuelo acoplado a tu egoísmo
deja que atraviesa el coraje en tu guarida
y guárdate tus lamentos para el final de la obra
Que de tus marañas el mundo está agobiado
por saber de cierto la naturaleza de tu espíritu
Aquel que pregona su amor a los confines del infinito
reclamando justicia al universo,
cobijando sus brazos ante la angustia
sin querer luchar su sueño,
para luego morir,
¡En el engaño de su propia traición!
Grechka Lee Maldonado
Marzo23, 20009
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