Vianne dPraux
Poeta que considera el portal su segunda casa
Abstruso y perdido
Tú y yo
acompañados de la piel de esta esquina;
miradas furtivas, ojos sin manija,
un silencio que retumba certero
y así,
como en el peor de los cuentos
tus manos hacen el cálculo en mis lamentos
acariciando con furia
la mejilla de este pobre y libidinoso deseo.
Pero
una vez más;
mi mirada queda por el suelo
rozando la melena de esta acera,
que no hace más , que tomarme
y besarme la fatiga entorpecida
por las torpes garras
de esta pasión tan adictiva
( no, ni por tus besos, ni caricias)
tan sólo,
por la dulce yugular de esta botella
que invita al vaivén de su garúa fina.
Ahora diciéndome ya convencida:
que esa no vale , ni una media sonrisa
¡déjala que se vaya !repite caprichosa
- y al boleo de esta cintura
enrumba la parda y tosca locura.-
Más por miedo o flaqueza
o quizás,
atavíos míos de vana y pura simpleza
que impiden, que esto crezca
más de lo puede o que merezca
tomo estos versos maltrechos;
y por miedo a que se embriaguen
de la odre de estas cosas sin vereda,
( y quizás terminen en la extensión
de alguna carretera
cubiertos con sangre de tristeza)
giro a la calle extra, con luna enrarecida,
y me pierdo con esta amiga
que para mí se escribe en el cuerpo
un leal y sincero :
:::::::::::........................:::: te quiero
¿o acaso dice... te quila?
Tú y yo
acompañados de la piel de esta esquina;
miradas furtivas, ojos sin manija,
un silencio que retumba certero
y así,
como en el peor de los cuentos
tus manos hacen el cálculo en mis lamentos
acariciando con furia
la mejilla de este pobre y libidinoso deseo.
Pero
una vez más;
mi mirada queda por el suelo
rozando la melena de esta acera,
que no hace más , que tomarme
y besarme la fatiga entorpecida
por las torpes garras
de esta pasión tan adictiva
( no, ni por tus besos, ni caricias)
tan sólo,
por la dulce yugular de esta botella
que invita al vaivén de su garúa fina.
Ahora diciéndome ya convencida:
que esa no vale , ni una media sonrisa
¡déjala que se vaya !repite caprichosa
- y al boleo de esta cintura
enrumba la parda y tosca locura.-
Más por miedo o flaqueza
o quizás,
atavíos míos de vana y pura simpleza
que impiden, que esto crezca
más de lo puede o que merezca
tomo estos versos maltrechos;
y por miedo a que se embriaguen
de la odre de estas cosas sin vereda,
( y quizás terminen en la extensión
de alguna carretera
cubiertos con sangre de tristeza)
giro a la calle extra, con luna enrarecida,
y me pierdo con esta amiga
que para mí se escribe en el cuerpo
un leal y sincero :
:::::::::::........................:::: te quiero
¿o acaso dice... te quila?
V.Px
Última edición:
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