mauricio aguirre
Poeta fiel al portal
Disimulo las horas creyendo en el tiempo,
los espacios de mi cabeza se cubren de arena
y gota a gota lloro mis penas.
y gota a gota lloro mis penas.
Disimulo en las sinagogas creyendo
en los mandatos supremos,
en los mandatos supremos,
para darle a mi insolente espíritu
una esperanza que lo mantenga quieto.
una esperanza que lo mantenga quieto.
El dolor siempre tiene sus reservas
y esta existencia convertida en reloj de arena
me parece tan eterna,
me parece tan eterna,
como para creer que la vida concreta
es parte de una hipnosis o una sensación ajena,
es parte de una hipnosis o una sensación ajena,
como para darme cuenta que somos arena del tiempo,
y nada más....
nada menos....
El tiempo nunca es suficiente
pero a veces parece eterno.
pero a veces parece eterno.