Gigi
Dueña de mi vida y de mis sueños
El escribano y la rosa
Se estremecen en las hojas,
aquellos versos que escondía el escribano
al despuntar el sol en su ventana...
Y en silencio florecía aquella rosa....
Pétalos de seda, dulce desprendía su aroma,
- mas no carente de espinas...-
Su encielado corazón enmudecía,
cuando sin dejarlo de soñar,...
en matiz iridiscente sus raíces conocían
la tibieza de abrazar la tierra fértil de su alma.
Noche a noche, con trazos largos y precisos,
el autor de mil historias,
sucumbía al hechizo de su rosa.
"..Frágil y efímera belleza..."
- le decía la razón - ....
¿Pero quién controla una emoción?
Surgen notas en la nada,
desnudando su intención,
hierba seca le carcome el interior...
Y escondiendo sus espinas,
saborea del escribano su creación.
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:: jajajaja